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Los Presupuestos para 2011 | Las políticas sociales

El gasto del paro baja por primera vez en ocho años

Crece el dinero para pensiones y baja el destinado a dependencia

El paro sigue llevándose buena parte de los Presupuestos Generales del Estado. La protección de quienes no tienen empleo se llevará uno de cada cinco euros que gaste en el Estado en 2011. Pero al año que viene, por primera vez desde 2003, el Ejecutivo prevé gastar menos de lo que va a desembolsar este año. El proyecto de presupuestos de 2010 contemplaba 30.611 millones -hasta julio, el gasto ha subido a casi 20.000 millones- los planes de este año rebajan la factura un 1,5%, hasta los 30.140 millones.

¿Cómo son posibles estos números si el paro va a seguir en cotas históricamente altas? La razón es la siguiente. Los desempleados de 2011 ya llevarán una temporada larga en el paro y habrán perdido su derecho a recibir una prestación contributiva, por lo que tendrán que recurrir al subsidio. Y las primeras siempre son considerablemente más altas que los segundos.

Las empleadas de hogar pasarán a cobrar las bajas por enfermedad

Hay otra razón. Cuando en febrero acabe el Programa temporal de protección por desempleo e inserción, lo que popularmente se ha llamado los 420 euros, el Gobierno no volverá renovarlo. Esto supondrá un ahorro importante. Solo la última prórroga, la que va desde el pasado agosto a febrero, necesitaba una financiación de 420 millones.

Lo que no cambiará el año que viene -como tampoco lo ha hecho este, ni en 2009 y 2008- es la necesidad de que los impuestos aporten dinero para pagar la factura del paro. Las cotizaciones de empresarios y trabajadores no alcanzarán para pagarlas y Hacienda tendrá que aportar 15.780 millones de euros.

El Gobierno también aprovecha el proyecto de presupuestos para clarificar uno de los requisitos necesarios para recibir ayudas como las rentas básicas de inserción. La nueva redacción deja claro que el beneficiario no tendrá que tener una renta "bruta", y aquí está la novedad, superior al 75% del salario mínimo interprofesional.

Junto al gasto en desempleo, baja la partida destinada a Dependencia. Los 1.498 millones destinados a este capítulo suponen un 5,2% menos. El ajuste presupuestario de mayo dictaba que a partir de entonces el dinero de las ayudas se cobraría desde el momento en que se aprueban y no desde que se solicitan.

La otra gran partida de la protección social son las pensiones. El presupuesto de la Seguridad Social en 2010 ascenderá a 124.418,6 millones, un 3,2% más que este año. El grueso de este dinero irá, lógicamente, al pago de las pensiones. En concreto, se destinarán 112.215 millones, casi un 4% más que en 2010. Con este aumento, se convierte en la única partida de gastos del Presupuesto -junto con las subvenciones al transporte- que crece. El incremento podría ser mayor si no fuera por la congelación de todas las pensiones -excepto las mínimas- para el año próximo para cumplir con los compromisos de ajuste fiscal. Y aún puede crecer en función del ajuste que se haga con la inflación de noviembre.

La anemia d el mercado laboral no tendrá su reflejo en las cuentas de la Seguridad Social. Al final del ejercicio el organismo dirigido por Octavio Granado prevé lograr un superávit del 0,4%, el doble de lo calculado para este.

Como en el caso del desempleo, el Ejecutivo aprovecha la ley de presupuestos para hacer un cambio significativo. El proyecto de cuentas públicas contempla que a partir del 1 de enero las empleadas de hogar gozarán de cobertura en accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Así podrán cobrar las bajas a partir del tercer día, como el resto de trabajadores, y no desde el vigésimo octavo día como ahora. La cotización correspondiente correrá a cargo del empleador, excepto cuando la empleada trabaje en más de un hogar, en este caso sera ella quien tenga que costearla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de octubre de 2010