La Generalitat expedienta a Endesa por el apagón de Girona

La sanción a la eléctrica puede llegar a seis millones

Casi cinco meses después del apagón que dejó sin luz a 459.396 abonados de la provincia de Girona tras una fuerte nevada, el Gobierno catalán ha decidido abrir un expediente sancionador a Endesa. La posible multa, que debe resolverse en un año, no se derivará del mal estado o la falta de mantenimiento de las infraestructuras de la zona, sino de las "deficiencias en la gestión de la emergencia por parte de la eléctrica", según informó ayer el Departamento de Economía y Finanzas. Endesa, que puede enfrentarse a una sanción de seis millones de euros, estudia ahora recurrir el expediente, porque rechaza que hubiera una mala gestión.

Tras el apagón de marzo, la Generalitat abrió expediente informativo a 15 compañías para aclarar si tuvieron alguna responsabilidad en el caos que vivió Girona por la nevada. Ayer Economía informó de que ha archivado 15 expedientes y ha decidido seguir adelante con el de Endesa tras concluir que incumplió con sus "obligaciones de comunicación de incidencias" a los ayuntamientos y a la Dirección General de Energía y Minas.

Economía rechaza que el estado previo de las instalaciones fuera "determinante"
En marzo, casi medio millón de usuarios se quedaron sin luz por la nevada

El consejero de Economía y Finanzas, Antoni Castells, ya apuntó a esta posibilidad en su comparencia en el Parlament el pasado mes de mayo, cuando no descartó que la empresa fuera sancionada, pero dio a entender que la eventual multa tendría que ver más con la gestión del apagón que con el estado previo de la red.

La gestión de Endesa durante la crisis fue muy controvertida y suscitó las críticas de no pocos alcaldes de la Costa Brava. La falta de información precisa levantó malestar en el propio tripartito, de forma que el presidente de la Generalitat, José Montilla, tuvo que acudir a la sede de la eléctrica en Barcelona para conocer el estado de la red el segundo día del apagón. De hecho, Montilla llegó a decir que la compañía no se atrevía a darle una fecha para la reanudación del servicio a todos los ciudadanos y apostilló: "Y si la diese, no sé si me la creería".

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El expediente que ha abierto la Generalitat recoge el malestar entre los alcaldes afectados, que sostuvieron que la gestión de la reposición fue "poco coordinada" y la información que recibieron "insuficiente o en algunos casos nula o errónea". La Ley de Garantía y Calidad del Suministro Eléctrico, que se aprobó tras el apagón de Barcelona de 2007, tipifica esta infracción como "grave" y prevé multas de hasta seis millones de euros. Fuentes de Economía explicaron que la cuantía deberá fijarse en el periodo máximo de un año.

Economía seguirá analizando la reposición que se hizo del suministro eléctrico para ver si las deficiencias cometidas acarrearon algún tipo de demora "excesiva" e "injustificada". En todo caso, la Generalitat ha descartado sancionar por el estado de la red, puesto que el apagón se dio por una casa de fuerza mayor. Es decir, hubo una "relación de causa-efecto" entre la nevada y la destrucción de las infraestructuras que quedaron maltrechas por el temporal.

Varios estudios, dos de ellos elaborados por los colegios de Ingenieros Industriales y de Ingenieros de Caminos, apuntan a que la nieve húmeda se acumuló en los conductores eléctricos y generó bolsas de hielo que tenían un diámetro entre 8 y 15 veces superior al del cable. Eso supuso que los conductores estuvieran entre el 266% y el 1.200% más sobrecargados de lo previsto por la normativa.

Los informes concluyen, además, que la calidad de los materiales usados no fue "determinante" en la caída de algunas infraestructuras. Las instalaciones, agrega el departamento, contaban con todas las actas de inspección actualizadas.

Sobre la firma

Lluís Pellicer

Es jefe de sección de Economía de EL PAÍS, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera. Ha sido corresponsal en Bruselas entre 2018 y 2021 y redactor de Economía en Barcelona, donde cubrió la crisis inmobiliaria de 2008. Licenciado en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona, ha cursado el programa de desarrollo directivo de IESE.

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