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La reestructuración del sistema financiero

El Banco de España expedientará a los administradores de Cajasur

La entidad vulneró la normativa sobre concentración de riesgos - La caja siguió inyectando decenas de millones en el negocio inmobiliario en 2009

La negativa del Consejo de Cajasur a la fusión con Unicaja de la noche del viernes ha abierto una serie de procesos legales que no van a suponer buenas noticias para los administradores de la entidad cordobesa. El más inmediato ha sido la intervención y destitución de los consejeros y directivos, pero eso acarreará, según expertos jurídicos consultados, la apertura de un expediente por parte del Banco de España para averiguar las responsabilidades de cada uno, teniendo en cuenta que la caja vulneraba la normativa sobre recursos propios y concentración de riesgos.

"Cajasur es un caso claro de problemas de gestión que se reflejan en un déficit de capital de 523 millones, una cifra relevante, como dice Deloitte en la auditoría de 2009. Solo esto ya es una infracción, si no se pone remedio. El auditor dice que la única manera de solucionarlo era la fusión y el Consejo la rechazó. Ahora hay que poner dinero público para tapar el agujero. Esa es la responsabilidad de los consejeros", apunta un jurista de una entidad financiera. Fuentes del Banco de España no quisieron manifestarse sobre este asunto. En el caso de Caja Castilla La Mancha (CCM), el supervisor tardó un mes aproximadamente tras la intervención en abrir un expediente sancionador a los consejeros por "deficiente gestión", es decir, no tomar las medidas necesarias para evitar los problemas financieros que presentaba la entidad. El expediente tuvo carácter administrativo y posteriormente ha derivado en propuestas de multas de entre 5.000 y 150.000 euros.

Los consejeros de CCM ya tuvieron que hacer frente a un expediente

La caja metió 127 millones en una promotora con serios problemas

Además del déficit de recursos propios (Cajasur tenía un 3,06% frente al 6% de mínimo legal), la caja tenía una morosidad en torno al 11% al cierre del primer trimestre, cuando presentó unas pérdidas de 114 millones, según cálculos de directivos que conocen bien el balance. El año 2009 se cerró con el 8,47% de morosidad, lo que supone que va aumentando a un ritmo de 0,8 puntos por mes. Todo un récord, en este caso negativo, que dice poco del control del riesgo. Este dato podría incrementarse con la aplicación de criterios rigurosos por los nuevos administradores colocados por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), siguiendo las órdenes del supervisor. Esto también sucedió en CCM. La inversión en construcción y promoción es la principal causa, aunque no la única.

Además, Cajasur ha incurrido en una concentración de riesgos que supera lo permitido por la normativa. Las inversiones en construcción y promoción de la entidad cordobesa con un determinado grupo alcanzaban el 30% de los recursos propios. El límite es el 25% de los recursos propios computables y el 20% si son sociedades que no se consolidan en el balance. Como sucede cuando el mercado se da la vuelta y los gestores no lo han previsto, Cajasur fue víctima de una pescadilla que se muerde la cola. Por un lado entró en pérdidas al realizar dotaciones por la caída de valor de los inmuebles y la morosidad del mercado. Estos números rojos disminuían sus recursos propios. Por otro lado, como no vendía los inmuebles, cada vez le suponían una mayor parte de su capital. La caída del mercado inmobiliario, así como sus irresponsables aventuras con promotores y constructores, le han pasado una cara factura que podía haber disimulado con la fusión, pero no quiso. No es la única entidad sometida a este círculo infernal, pero sí la única a la que no le ha importado que todo el mundo se entere.

Los problemas de Cajasur ya venían señalados en la auditoría de 2009. En ella, Deloitte aclara que la concentración de riesgos se debe "a los contraídos con dos grupos económicos y los mantenidos con el grupo no consolidable, que excedían de los límites". El 24 de febrero de 2010, el Consejo aprobó un plan para volver a los niveles mínimos de capital y se lo envió al Banco de España. Este le respondió el 17 de marzo y le comunicó que tomaba nota y que la comisión ejecutiva había decidido que debía retomar, antes del 30 de junio, "a los límites legales de solvencia y concentración". Deloitte dice que la única manera de lograr el objetivo es "fusionarse y crear una nueva institución" con las ayudas del Fondo de Garantía de Depósitos previstas.

Otra de las perlas de la auditoría es el apartado de las inversiones inmobiliarias. Cajasur siguió inyectando decenas de millones de euros en varias promotoras durante 2009, pese a que la burbuja del ladrillo ya había estallado. Solo en Promotora Inmobiliaria Prienesur la caja inyectó 20 millones en 2009 como ampliación de capital y otros 107 millones como préstamos participativos. Y eso pese a que era una sociedad sobre la que el auditor ya expresaba serias incertidumbres al cierre de 2008. Además, Cajasur también siguió inyectando dinero en otras inmobiliarias.

La auditoría también refleja el boquete que supuso el Centro Sociocultural Miguel Castillejo (nombre del anterior presidente). Se compró en 2003 por 19,6 millones y el coste final fue de 26 millones. En octubre de 2009, una tasación sitúa su valor en 8,8 millones. Además, por "unos desperfectos en su estructura producidos en 2009", la caja ha terminado rebajando su valor contable a 1,15 millones, equivalente al valor del terreno. La broma del centro sociocultural supuso para Cajasur unos 25 millones.

La caída de dos cajas de ahorros

- Tanto Caja Castilla La Mancha como Cajasur han sido intervenidas por el Banco de España tras fracasar los intentos de fusión con Unicaja. En el caso de la entidad manchega, aún no había sido creado el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), de modo que hizo falta una reunión del Consejo de Ministros.

- En el momento de la intervención de Caja Castilla La Mancha, en marzo de 2009, la entidad había informado de un beneficio de 30,6 millones, pero un mes después el Banco de España constató que en realidad CCM había registrado pérdidas por 740 millones. Cajasur perdió 596 millones en 2009.

- Los depósitos de los clientes de Cajasur suman 14.000 millones de euros, tras la retirada de más de 300 millones en lo que va de año. Caja Castilla La Mancha tenía casi 17.000 millones de sus clientes en enero de 2009, tras la fuga de unos 1.000 millones en los meses previos.

- Los administradores de CCM fueron expedientados después de que el Banco de España descubriera graves errores y carencias en la gestión y en el control de riesgos. Cajasur ha vulnerado la normativa sobre recursos propios mínimos y sobre concentración de riesgos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de mayo de 2010

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