La primera crisis del euro

Grecia inicia los trámites para pedir que se active el plan de rescate

El FMI y Bruselas discutirán con las autoridades griegas un programa económico plurianual - Alemania continúa resistiéndose a prestar dinero

El Gobierno socialista griego de Yorgos Papandreu inició este jueves los trámites para solicitar formalmente la ayuda financiera prometida por los países de la zona euro. La posibilidad de que la instrumentalización de la ayuda precise varias semanas llevó a las autoridades griegas a acelerar los preparativos. El ministro de Finanzas, Yorgos Papaconstantino, dirigió una carta al comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn; al presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, y al director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, en la que les propuso abrir "las discusiones" con las tres instituciones sobre la forma de concretar la ayuda. La misiva no supone la petición formal de ayuda, pero los analistas lo interpretan como un primer paso necesario para su formalización. El anuncio se produce tras un nuevo castigo a la deuda de Grecia.

El anuncio se produce tras un nuevo castigo a la deuda helena

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En su carta, Papaconstantino se refiere "a un programa de varios años de construcción de estrategias económicas", lo que según fuentes griegas implica que las ayudas financieras se concederían en 2010, 2011 y 2012.

El Ejecutivo Comunitario, que preside José Manuel Durão Barroso, confirmó ayer en un comunicado que "las autoridades griegas han pedido iniciar las discusiones con la Comisión, el BCE y el FMI sobre un programa plurianual de política económica que pueda ser apoyado con asistencia financiera de los Estados miembros de la eurozona y del FMI, si las autoridades griegas deciden pedir esta asistencia". Funcionarios de la Comisión viajarán el lunes a Atenas para "continuar las negociaciones con las autoridades griegas". El FMI también confirmó la petición y anunció el envío de un equipo a Atenas para este lunes. Bruselas advirtió de que estas actuaciones no significaban que Grecia haya solicitado formalmente la ayuda.

Tras varios compromisos políticos en febrero y marzo pasado por parte de los líderes europeos, los miembros del Eurogrupo acordaron el pasado domingo prestar a Grecia hasta 30.000 millones a un tipo de interés en torno al 5%, por debajo del que está pagando en los mercados. Casi la mitad de la ayuda, hasta 14.666 millones, serían aportados por Alemania y Francia. España, tras Italia, sería el cuarto contribuyente, con un tope de 3.673 millones. Aunque no está todavía determinado con precisión, fuentes comunitarias han indicado que el FMI podría participar con una ayuda adicional de 10.000 a 15.000 millones.

Esta estrategia de ayuda de los países de la zona euro sigue encontrando, sin embargo, serias resistencias por parte de Berlín, que con 8.400 millones es el principal contribuyente en la operación del rescate. Ayer los ocho principales think tanks centroeuropeos (cinco de Alemania, dos de Austria y uno de Suiza) expresaron su rechazo a la participación de países europeos en este tipo de ayuda. Según estos institutos económicos, esta ayuda, de la que dos terceras partes corresponderían a los Estados miembros y el resto al FMI, "contraviene el espíritu del Tratado de Maastricht". En su opinión, el Fondo debería tomar un papel preponderante en la operación porque esta institución "sería más creíble en exigir la devolución de la ayuda" si las condiciones exigidas para su concesión no se cumplieran y porque el Fondo tiene más experiencia en la gestión y administración de estas operaciones de rescate.

Otro síntoma de las reticencias por parte de Berlín ha quedado patente con la sugerencia del ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schäuble, quien apuntó que la ayuda por parte de su país debería ser aprobada por el Parlamento, lo cual podría requerir varios meses. Si la operación de rescate se prolongara tres años, la ayuda total podría ascender a 90.000 millones de euros, según apuntó Handelsblatt.

Mientras tanto el tipo de interés de la deuda griega ha vuelto a dispararse. El diferencial entre el bono griego y el alemán a 10 años llegó ayer a alcanzar los 426 puntos básicos (4,26 puntos porcentuales) cuando el tipo de la deuda griega alcanzó el 7,36%. Tras el anuncio del paso griego para avanzar en el plan de rescate bajó hasta 398 puntos. Grecia necesita captar 11.600 millones antes de finales de mayo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 16 de abril de 2010.

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