La OMS admite una gestión confusa de la gripe A

La Organización Mundial de la Salud (OMS) comenzó ayer una profunda evaluación de su gestión de la pandemia de gripe A (H1N1). Pero el encuentro empezó con autocrítica. El responsable de enfermedades infecciosas del organismo, Keiji Fukuda, admitió que la gestión había sido confusa. Se refería a la alerta causada por la escala que utiliza el organismo, que sólo mide la expansión de una enfermedad, y no su gravedad. La propia OMS admite que eso no ha sido bien explicado ni bien entendido.

A lo largo de tres días, el organismo ha prometido consagrarse a un examen "franco y crítico" de la crisis que pueda servir para obtener lecciones de cara a futuras emergencias sanitarias. Un comité de 29 expertos internacionales -ninguno español- realizará "un análisis independiente, creíble y transparente", según Margaret Chan, directora general de la OMS. La científica afirmó que quería saber "lo que funcionó bien y lo que funcionó mal y, a ser posible, por qué".

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Una decisión justificada visto que numerosas fueron las voces que acusaron a la OMS de alarmismo y de crear el pánico al inicio de la pandemia. Los críticos del organismo sanitario internacional destacan los efectos moderados de la gripe A y censuran el acopio de vacunas que hicieron numerosos Gobiernos.

Hasta el miércoles

"Habrá que esperar al miércoles para tener datos más concretos", comentó a este diario Gregory Hartl, portavoz del organismo internacional.

Tras la reunión, el comité hará entrega de un informe preliminar que será presentado a la Asamblea General de la OMS en mayo; aunque los resultados definitivos no estarán disponibles antes de 2011. Según la OMS, en esta primera pandemia de gripe en cuarenta años, murieron 17.700 personas en 213 países. Pero estos números hay que interpretarlos de acuerdo con el contexto de cómo se consiguen. Igual que en España se calcula que mueren cada invierno más de 3.000 personas por enfermedades relacionadas con la gripe y el Instituto Nacional de Estadística sólo registra 80, esos fallecidos son sólo la punta del iceberg. Precisamente el sábado el presidente de la Sociedad Europea de Microbiología Clínica, Javier Garau incidió en este aspecto, y dijo que hará falta un año para saber el impacto real de la pandemia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 13 de abril de 2010.