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Reportaje:

Abrazos rockeros rumbo a Chile

Diez bandas dan un concierto para ayudar a los damnificados

"La vas a liar gorda, ¿verdad? ¡Pues cuenta con nosotros!". A Marcela San Martín, chilena de 42 años y coordinadora de la Sala El Sol, la conoce toda la profesión musical española como "una perfecta agitadora". No había que ser muy sagaz para intuir aquel 27 de febrero, por las noticias que llegaban desde Concepción, que Marcela tampoco se quedaría esta vez de brazos cruzados. Tres semanas después del terremoto, 10 bandas de la escena alternativa compartieron durante cuatro horas el escenario de La Riviera para mandarle un descomunal abrazo rockero al conmocionado pueblo de Chile. Las entradas costaban 15 euros y la recaudación íntegra (más de 10.000 euros) fue a parar a la cuenta bancaria habilitada por el Gobierno chileno.

Los 10.000 euros recaudados irán a una cuenta para las víctimas

Por la sala pasaron desde Miguel Ríos a Seguridad Social y Víctor Coyote

El Lunático, Víctor Coyote, TresTrece, Seguridad Social, Cooper, Miguel Ríos, Christina Rosenvinge, Vetusta Morla, Los Coronas y Zenet integraban este cartel improvisado "a golpe de pasión, energía y esfuerzo", según San Martín, que abandonó Santiago de Chile a los seis años, tras el golpe de Estado de Pinochet. Su padre, Miguel Ángel San Martín, era entonces jefe de informativos de la radio nacional y logró que Salvador Allende se despidiera del pueblo chileno aquel 11 de septiembre con uno de los discursos más estremecedores de la historia. Anoche, 37 años después, Miguel Ángel remitió una carta a los asistentes: "Somos gente difícil de doblegar. No bajaremos los brazos ante la suerte caprichosa de los elementos".

Ni siquiera Miguel Ríos, ya al borde de la retirada, quiso perderse la ocasión. Y no sólo porque su chica sea chilena. "Es un pueblo que admiro desde que se quitó de encima a un dictador aún vivo", reflexionaba en los camerinos, cinco minutos antes de cantar Bienvenidos en versión acústica. Y añadía: "Actuaré cada vez menos por una cuestión biológica, porque me da reparo no saberme en las mejores condiciones. Pero ahora canto mejor que antaño. Domino la mecánica de la emoción y me aferro más al giro de voz que al salto en escena".

José Manuel Casal, líder de Seguridad Social, también lo tenía claro. "Me gusta participar en una buena fiesta para una buena causa. Los festivales contra el hambre que organizan millonarios como Bono o Springsteen me parecen una falta de respeto, pero detrás del concierto de hoy está la Embajada de Chile y me fío".

Carlos Franz, agregado cultural y escritor, agradeció el "terremoto de solidaridad y cariño", y anotó: "Siento tan buena onda que a veces tengo que avisar a mis amigos españoles de que los chilenos también tenemos algún defecto".

Han sucedido cosas espeluznantes estos días en Chile, relataba Franz. Como que en la pequeña provincia de Maule los temblores hayan arrasado 146 escuelas. "No nos olviden demasiado pronto. Cuando la atención recaiga en otros puntos, a nuestro país le quedarán todavía muchos años de reconstrucciones". Quizás por eso, por no olvidar, Víctor Coyote se marcó un tema del guitarrista Roberto Parra, hermano de Violeta Parra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de marzo de 2010