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La UE respalda el plan de austeridad griego pero sigue sin precisar las medidas de apoyo

Los ministros de Economía de los Veintisiete aprobaron ayer formalmente el durísimo plan de austeridad presentado por el Gobierno del primer ministro griego, Yorgos Papandreu, que prevé reducir el déficit público desde el 12,7% al 8,7% del PIB este año. Sin embargo, los titulares de Economía de la UE fueron incapaces de acordar el mecanismo concreto de ayuda para evitar que Atenas siga pagando un sobreprecio por colocar su deuda. La imposibilidad del acuerdo se debe a la inflexible oposición de Alemania.

En contra de lo previsto y anunciado hasta ahora, los ministros acordaron ayer traspasar la patata caliente de la decisión política sobre la ayuda concreta a Grecia al Consejo Europeo, cuyo presidente, Herman van Rompuy, asistió a la reunión del Eurogrupo del día anterior. La decisión sobre la ayuda concreta a Atenas podría concretarse en el Consejo Europeo de los próximos 25 y 26 de marzo, pero tampoco hay ninguna seguridad sobre ello.

El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, señaló que los ministros de Economía "han apoyado la valoración de la Comisión Europea sobre la situación presupuestaria de Grecia". Rehn precisó que se han clarificado "las modalidades técnicas de una acción coordinada, si es necesario", pero reconoció que la decisión sobre la luz verde definitiva debe ser tomada por los líderes europeos.

Los ministros tampoco facilitaron detalles sobre los distintos mecanismos posibles. El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, mencionó "los créditos bilaterales" en los que participarían todos los miembros de la zona euro y descartó el empleo de ciertos tipos de avales, pero no de manera absoluta. Juncker, Salgado y la ministra francesa Christine Lagarde se refirieron a varios posibles mecanismos, pero sin concretar. Tampoco descartaron otras fórmulas, como la emisión de eurobonos, que se había barajado los primeros días.

Pero el problema de fondo es la oposición de Berlín. El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, que ayer acudió a la reunión contra todo pronóstico, subrayó que "todavía no se ha acordado ninguna decisión política" e insistió en que "Grecia no ha pedido" la ayuda de la UEM.

No obstante, el portavoz del Gobierno griego, Yorgos Pétalotis, señaló que su Gobierno está "esperando a ver cómo evoluciona la acción de la Unión Europea", subrayando que espera que los demás países de la UE "cumplan con su deber para poner en práctica el principio de solidaridad".

Por otra parte, los ministros aprobaron una directiva para facilitar el pago del IVA en las facturas electrónicas, que permitirá un ahorro de 18.000 millones de euros a las empresas por la reducción de cargas administrativas. Entrará en vigor en 2013.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de marzo de 2010