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Protesta contra las medidas de ajuste

Zapatero: "A los que discrepan les digo: mi Gobierno es de diálogo, no de 'decretazos"

Horas antes de que las centrales sindicales salieran a la calle para manifestarse contra el retraso de la edad de jubilación, José Luis Rodríguez Zapatero les tendió la mano. "A los que discrepan les digo que éste es un Gobierno que escucha, que no es un Gobierno, ni lo ha sido ni lo va a ser, de decretazos, sino que su seña de identidad será el diálogo y el acuerdo", aseguró, en referencia al decreto ley de reforma laboral de Aznar que provocó la huelga general de 2002.

En una comparecencia conjunta en el Palacio de la Moncloa con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, Zapatero se mostró convencido de que la "reforma progresiva del sistema de pensiones [...] se hará con acuerdo" y atribuyó un papel decisivo a los "agentes sociales". Insistió en que el aplazamiento de la edad de jubilación a los 67 años es sólo una propuesta para el debate, ya que si no fuera así el Gobierno habría presentado un proyecto de ley o un decreto, pero descartó su retirada.

Tras subrayar que el sistema de pensiones es "fuerte y sólido", agregó que "el Gobierno no sería responsable si no pusiera encima de la mesa" las perspectivas de evolución demográfica de los próximos 25 o 30 años, en los que la prolongación de la esperanza de vida de los españoles -"afortunadamente" una de las más largas del mundo, subrayó- y la llegada a la edad de jubilación de las generaciones del baby boom podrían cambiar drásticamente la situación.

En su esfuerzo por quitar hierro a la movilización sindical, Zapatero se mostró comprensivo con la posibilidad de que la representante del PSOE en el Pacto de Toledo, Isabel López, acudiera a las manifestaciones, alegando que sería "un símbolo" de la necesidad de que todos trabajen juntos en la reforma.

Tras recordar que el Gobierno ha aumentado significativamente las pensiones mínimas y se compromete a seguir haciéndolo, admitió implícitamente que las medidas propuestas no resultan populares. "Éste no es un debate para buscar aplausos, sino para hacer país", dijo.

Aunque no entró a valorar las propuestas del Gobierno, Barroso reconoció que el sistema de protección social de los países europeos requiere reformas, aunque destacó que éstas deben acometerse "en el marco del diálogo social".

Más contundente se mostró al defender la solvencia de la economía española. "No voy a contribuir con especulaciones a las especulaciones de los especuladores", dijo. "Sólo haré un comentario: tengo plena confianza en la economía española". Barroso recordó que 20 países europeos tienen abierto expediente por déficit excesivo, pero no quiso comparar la situación española con la griega porque "las comparaciones tienen sus riesgos".

El presidente del PP, Mariano Rajoy, no quiso pronunciarse sobre las manifestaciones alegando que se trata de "un problema entre el presidente y sus apoyos, que hasta ahora han sido las organizaciones sindicales".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de febrero de 2010