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Greenpeace teme que la policía use a Uralde como escarmiento

El activista lleva 16 días en una cárcel danesa sin poder hablar con su familia

Juan López de Uralde, director de Greenpeace España, ha pasado la Nochevieja y el primer día de 2010 en la cárcel danesa en la que lleva en prisión preventiva desde el pasado 17 de diciembre, cuando fue detenido por intentar entrar en la cena que la reina Margarita II de Dinamarca ofreció a los jefes de Estado durante la Cumbre del Clima en Copenhague. Llegó a la antesala del recinto y desplegó una pancarta con el lema Los políticos hablan, los líderes actúan. "Él está anímicamente bien pero un poco cansado", señala un portavoz de la organización, Conrado García. López de Uralde, de 46 años, no ha podido hablar durante las navidades con su mujer ni con sus dos hijos. Sólo se le permite comunicarse con sus abogados y con representantes de la embajada española en Dinamarca.

El próximo día 7 se sabrá si el español continúa en prisión o es liberado

La justicia danesa tendrá que decidir el 7 de enero sobre su situación. Ese día acaba el plazo para que concluya la investigación policial, y pueden suceder tres cosas, según explica Mario Rodríguez, director de campañas de Greenpeace España: que salga en libertad sin cargos; que la policía pida una ampliación de la prisión preventiva para seguir investigando; o que lo dejen en libertad con cargos a la espera de juicio. Esta última posibilidad podría incluir la obligación de López de Uralde de permanecer en Copenhague hasta el día del juicio.

La organización está preocupada porque no tiene muy claro lo que puede pasar el día 7. "Todo está en manos de la policía, y ésta parece empeñada en alargar el procedimiento", añade Mario Rodríguez. "Parece que no quieren que concluya sino que pretenden hacer que pasen el mayor tiempo posible en prisión, como escarmiento. Nosotros les hemos dado ya toda la documentación que han pedido y podrían pedir al juez la excarcelación incluso antes del día 7, en cuanto consideren que tienen ya suficiente información, pero no parece que vaya a suceder. Están usando el sistema judicial de una forma muy forzada para ocultar sus propios fallos de seguridad".

La policía baraja tres posibles delitos con los que sostener la acusación contra López de Uralde: suplantación de cargo público, falsificación de matrícula diplomática (el coche en el que entró en la recepción con otra compañera, también presa, estaba identificado con una G de Greenpeace y los números 007) o allanamiento de morada agravado por tratarse de un recinto de la Casa Real -y penado con hasta seis años de cárcel-.

Otros tres miembros de la organización también han sido encarcelados: la noruega Nora Christiansen, el suizo Christian Schmutz y el holandés Joris Thijssen -responsable Internacional de la campaña de cambio climático de Greenpeace-. Los cuatro permanecen en prisión preventiva en la cárcel danesa de Vestre Faengsel, con las visitas y las cartas restringidas. La prisión preventiva fue decretada a petición de la policía, que comunicó al juez que, según su parecer, había riesgo de fuga y peligro de destrucción de pruebas.

"Es absurdo", señala el portavoz García. "En los más de 35 años de historia de Greenpeace ha habido muchas denuncias y nunca jamás un miembro ha dejado de comparecer ni de presentarse ante la justicia, y un director ejecutivo evidentemente no va a hacerlo".

Varios miembros de la organización colgaron ayer una pancarta con la imagen de Uralde y el lema Libertad para Juantxo en uno de los edificios de la Puerta del Sol, en Madrid. El buque de Greenpeace Rainbow Warrior, atracado en el centro de Copenhague, recibió 16 kilos de cartas que el día 31 fueron trasladadas a la prisión para pedir la liberación inmediata de los activistas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de enero de 2010