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Padres y docentes de Galicia se oponen a que el idioma escolar se elija por votación

El sector cuestiona que se prime el criterio paterno sobre el de los técnicos

El plan de la Xunta de Galicia de que los padres voten y decidan por mayoría en las aulas de infantil la lengua de escolarización de sus hijos -gallego o castellano- ya ha encontrado los primeros obstáculos. La confederación de asociaciones de madres y padres (Ampas) de centros públicos, el sindicato mayoritario entre los profesores de la comunidad y la agrupación de equipos directivos de colegios se oponen frontalmente a la medida, recogida en el borrador de decreto sobre la enseñanza de las lenguas que el Gobierno gallego presenta esta tarde. Para ninguno de ellos resulta de recibo que el criterio de los padres se imponga sobre el de técnicos administrativos, el de científicos y pedagogos o el de los claustros de las escuelas.

Los directores de escuela juzgan "asombroso" el plan para infantil

"Pensamos que es una barbaridad", expone con contundencia Virgilio Gantes, presidente de la Confederación de Ampas de Centro Públicos, "porque la educación es algo más serio que todo eso, la lengua en la que se aprende no se decide así. Hay técnicos y claustros de profesores que tienen que decidir". Gantes recuerda que lo que debe garantizar la educación pública en Galicia consiste en que, a los 16 años, los escolares dominen los dos idiomas oficiales.

Para la Confederación Intersindical Galega, sindicato mayoritario entre los profesores, "la educación no sólo compete a los padres, sino a la ciudadanía y a la Administración". Anxo Louzao, responsable de enseñanza de la central, también se refiere a la necesidad, recogida en la Ley de Normalización aprobada por unanimidad en 1983, de que los alumnos tengan iguales competencias en ambas lenguas. "Y el gallego no resiste la presión social del castellano", añade, "si retrocede en la enseñanza".

Los directores de colegios públicos califican las intenciones de la Xunta de "bastante asombrosas". "No se sabe muy bien cómo se podrá hacer", señala Xosé Antonio Pardo, presidente de la federación que agrupa a los equipos directivos, quien lamenta, además, la ausencia de información por parte de Educación.

La norma constituye el primer paso atrás en la presencia del gallego en la enseñanza pública desde la reinstauración de la democracia. La oposición al Ejecutivo de Alberto Núñez Feijóo (PP), compuesta por socialistas y los nacionalistas del BNG, respaldó la multitudinaria manifestación en defensa del gallego del pasado 18 de octubre. Tampoco avalarán la reforma de Feijóo.

Ni siquiera en el colectivo Galicia Bilingüe, opuesto a las políticas de normalización del gallego, gusta la nueva ley. "Será un placebo que engañará a los que votamos convencidos de que se podría elegir la lengua en la enseñanza", afirmaron.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de diciembre de 2009