La cruzada de Camps para igualar un feto a un niño llega a la escuela

La cruzada planteada por el presidente Francisco Camps y su vicepresidente Juan Cotino, miembro del Opus Dei, para equiparar los derechos de los embriones a los de los niños llega a la escuela. El proyecto de orden de la Consejería de Educación que regula la convocatoria de ayudas al libro de texto en la etapa de Secundaria incluye, por primera vez, la premisa contenida en la polémica ley valenciana de la maternidad que "considera miembro de la unidad familiar el hijo concebido y no nacido desde el momento de la fecundación".

Para justificar este extremo, la embarazada sólo debe aportar un certificado médico, como ya exige la primera norma de aplicación legal que firmó Cotino en octubre pasado para otorgar ayudas a la vivienda. La resolución no aclara las consecuencias de que el embarazo no llegue a término. Tampoco ha aclarado el Gobierno valenciano si pretende contabilizar los embriones implantados en un tratamiento de reproducción asistida, aunque luego alguno se elimine.

Más información

El proyecto, que amplía los supuestos de los beneficiarios con protección preferente en las ayudas a libros de Secundaria -y los sitúa por delante de los hijos de los parados o de familias monoparentales- "plantea serias dudas de legalidad", para Luis Felipe Martínez, delegado del Gobierno en Valencia.

En octubre, cuando Cotino firmó y publicó la orden de ayudas a la vivienda, Martínez remitió toda la documentación al Gobierno para ver si procede recurrirla. Ayer confirmó que "en este momento está siendo estudiado".

Protección del embrión

No obstante, Martínez -que, además, es abogado del Estado- sostiene que en la legislación española el nasciturus goza de una protección constitucional diferente de la del ciudadano. Y advierte de que "cualquier ciudadano que sienta que sus derechos son lesionados, puede recurrir la orden individualmente".

En paralelo, el proyecto de la Consejería de Educación congela la prometida extensión del bono-libro a todos los niveles educativos, que el curso 2010-2011 debería llegar a todos los alumnos de 1º y 2º de la ESO. El propio consejero de Educación, Alejandro Font de Mora, se comprometió en público en mayo de 2008 a que "ningún alumno pueda verse perjudicado en este proceso gradual hasta que se consiga el bono-libro en todos los cursos, desde Primaria a Secundaria".

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 10 de diciembre de 2009.

Lo más visto en...

Top 50