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Récord mundial de personas vivas con VIH

Ya hay 33,4 millones de casos - Las infecciones caen un 17% en ocho años

En el mundo hay 33,4 millones de personas que viven con el VIH. Es la cifra más alta jamás registrada. En cambio, el número de nuevos casos ha bajado un 17% en ocho años, según los datos que Onusida hizo públicos ayer. La aparente contradicción es fruto de uno de los mayores éxitos relativos: entre 2003 y 2008 el número de personas que necesitaban tratamiento y lo han recibido ya ha pasado del 3% al 42%, con lo que se evitan fallecimientos (que, aún así, fueron dos millones el año pasado, 100.000 menos que el anterior).

Aún así, los números indican a las claras la tremenda desigualdad con la que los tratamientos se han distribuido. En total, la agencia de la ONU calcula que gracias a los fármacos se han ganado 11,7 millones de años de vida. Pero de ellos, 7,2 millones (el 62%) corresponden a Europa Occidental y América del Norte, es decir, a los países ricos, aunque en ellos viva el 6,7% de los infectados.

De las medidas de prevención, Onusida sólo se fija en el preservativo

Si se elabora un índice de años ganados en cada región por el número de personas infectadas vivas (un dato que sólo sirve como orientación para ver dónde se han concentrado los esfuerzos), se ve claramente el beneficio que han obtenido los países ricos de la medicación: 3,2 años de vida por enfermo. La media mundial está en 0,35. Curiosamente, África subsahariana no está la última, lo que indica que los esfuerzos de las ONG van teniendo su efecto. Por detrás están el Norte de África y Oriente Próximo (una zona con muy baja incidencia) y Europa del Este y Asia central, lo que es mucho más preocupante porque se trata de una de las regiones en las que la epidemia está cambiando su perfil, según destaca la ONU. Si su inicio estaba ligado al consumo de drogas inyectables, ahora ya se extiende por las parejas de los consumidores.

Pero en lo que la ONU (y la Organización Mundial de la Salud, que ha participado en el informe) quieren hacer hincapié es en el avance de las campañas de prevención y educación, que explican que el número de nuevas infecciones haya pasado de los 3,2 millones en 2001 a los 2,7 millones en 2008. De hecho, el grueso del descenso se ha dado en el África subsahariana, donde los nuevos infectados han caído de 2,3 millones en 2001 a 1,9 millones en 2008. Sólo tres regiones experimentan aumentos: Oriente Próximo y Norte de África, Latinoamérica y América del Norte.

En el informe de este año, los organismos sanitarios internacionales muestran -sin decirlo- que tienen claro cuál es la clave. En las 100 páginas del informe no hay ni una mención a la castidad o la fidelidad. En cambio, se centra en la facilidad o no de conseguir preservativos por cada colectivo.

También hay una clara advertencia hacia los hombres que tienen sexo con hombres. En el estudio, que va región a región, se señala cómo en todas las áreas del planeta este grupo está especialmente afectado por la infección. Incluso se aportan datos africanos, un continente en el que, ante el predominio de la transmisión heterosexual, con especial incidencia en las mujeres, el colectivo de quienes tienen siempre o esporádicamente prácticas homosexuales es tradicionalmente ignorado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de noviembre de 2009