Arranca la vacunación de la gripe con un conflicto en la enfermería

El colectivo amenaza con paralizar las inmunizaciones - El proyecto que capacita para prescribir fármacos peligra en el Senado por las reticencias del PP

La campaña de vacunación contra el H1N1 arranca este lunes en medio de un conflicto en el colectivo de enfermería que amenaza con obstaculizar o incluso paralizar el proceso. En una campaña en la que están llamados a inmunizarse unos 10 millones de personas la figura de los enfermeros es clave. En algunas comunidades, como Madrid, son ellos los que reciben al paciente, valoran su estado de salud, deciden si debe recibir la vacuna y se la ponen. Algo que según la ley excede sus atribuciones.

Esta ley, la de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios, está en proceso de reforma precisamente para que los enfermeros puedan recetar. La reforma, sin embargo, se atasca en el Senado por las reticencias del Partido Popular. Los cambios pactados para la llamada ley del medicamento llegan esta semana al Senado y el PP no termina de desvelar cuál va a ser su postura. Si bloquea la modificación -que ya se ha aprobado en el Congreso- los enfermeros amenazan con no poner una sola vacuna.El PP fue el único grupo que se abstuvo en el Congreso, pero senadores de otros partidos han advertido a los responsables del Consejo General de Enfermería de que los populares pretenden presentar ahora una propuesta alternativa que pasa por parar la modificación de esta ley hasta que se modifique la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias. Los populares no lo confirman. "Vamos a votar a favor de que la enfermería de España mejore sus condiciones, pero queremos también que esta reforma que permita prescibir también a los fisioterapeutas", aseguran fuentes del partido. Si el PP decide incluir enmiendas a la modificación que esta semana llega al Senado o plantear una alternativa esta norma podría tardar en votarse tres meses. Lo que implicaría que ya habría acabado la campaña de vacunación para la nueva gripe.

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La modificación de la ley del medicamento viene a regularizar todas las actuaciones clínicas que realizan habitualmente los 205.000 enfermeros que trabajan en España y que implican algún tipo de prescripción farmacológica. "Los enfermeros prescriben fármacos y productos sanitarios cada vez que curan una herida y deciden darle un ibuprofeno a un paciente. También ponen las vacunas pediátricas sin indicación médica individualizada o asisten a trabajadores con algún problema de salud en los servicios de salud laboral de las grandes empresas", explica Rafael Lletget, director del Gabinete de Estudios del Consejo General de Enfermería de España. "Y todo sin el amparo de la legalidad. Ya que, en realidad, la normativa no lo permite", añade.

Ante la gripe A los enfermeros también están asumiendo un papel que, aseguran, no les corresponde. Los representantes de este colectivo califican de "terriblemente irresponsable" la actitud del PP, y mucho más ahora que se inicia la campaña de vacunación contra el H1N1. Los enfermeros sostienen que dañará a los pacientes bloqueando la reforma que ampararía la responsabilidad que asumen con estas tareas. "Hasta las pautas que se dan al paciente ya vacunado para afrontar los posibles efectos adversos leves incluyen la prescripción de medicamentos", advierten desde el Consejo General de Enfermería.

Los representantes del sector afirman que aceptan trabajar bajo este marco de inseguridad jurídica para no perjudicar a los pacientes, pero amenazan con dejar de hacerlo. Los presidentes de los colegios regionales de enfermería acordaron el jueves que si los populares consiguen su propósito adoptarán medidas de protesta, incluyendo la "notificación individualizada" a todos los enfermeros que trabajan en España para que paren de inmediato "cualquier asistencia clínica que conlleve prescripción, incluyendo el triage [de la gripe y todo tipo de vacunación, pediátrica, de adultos, gripe estacional y gripe A". Además, aseguran que denunciarán a todos los gestores sanitarios que traten de obligar a los enfermeros a prescribir. "La prescripción, a día de hoy, es ilegal y puede ser calificada como un delito de intrusismo profesional", advierten.

La única comunidad que se queda libre de esta amenaza es Andalucía, que en juilio aprobó un decreto que permite a los enfermeros que trabajan en la sanidad pública indicar a los pacientes el uso de hasta 96 medicamentos (comercializados en 400 presentaciones diferentes). Entre ellos, antiácidos, laxantes, medicamentos para el dolor y la fiebre, además de productos sanitarios como vendas, apósitos y pañales.

El Ministerio de Sanidad y Política Social prefiere mantener una postura "prudente" ante la amenaza de los enfermeros, según afirmó ayer un portavoz de este departamento. Con todo, el Ministerio asegura "no tener dudas" de que los enfermeros "van a estar a la altura de las circunstancias y van a cumplir con su trabajo como lo están haciendo hasta ahora". "Pero están en su derecho de llamar la atención ante la actitud del PP, que demuestra que no confía en los profesionales de la enfermería".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de noviembre de 2009.

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