Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
COLUMNA

Olas verdes y montañas azules

Sólo han pasado cinco meses desde que, en mi toma de posesión como lehendakari, leí un poema de Kirmen Uribe. Elegí Maiatza/Mayo del poemario Mientras tanto dame la mano.

"Mira, ha entrado Mayo,

Ha extendido su párpado azul sobre el puerto...".

No fue casualidad, había tenido el placer de conocer a Kirmen unos meses antes; en la entrega de los premios anuales de la fundación Ramón Rubial. Pero tampoco fue fácil escoger un poema. Porque leyendo su libro me emocionaron unos cuantos: Te quiero, no, donde de forma sencilla pero profunda cuenta el amor de un padre por su hija y su manera de expresarlo, y me recordó a mi abuelo, que también trabajó en Altos Hornos. No puedo elegir, que tendrá tantas interpretaciones como lectores, pero que a mí me recordó la difícil tesitura con la que se han encontrado muchos vascos cuando se les ha forzado a elegir identidad, "...No puedo elegir: Me quedo aquí. Entre las olas verdes y las montañas azules".

Elegí Maiatza/Mayo porque de manera poética expresaba perfectamente el sentimiento que nos embargaba ese 13 de mayo de 2009. Queríamos y queremos un cambio tranquilo.

Hoy, cuando me han comunicado que Kirmen Uribe ha recibido el Premio Nacional de Narrativa 2009, estaba reinaugurando la comisaría de la Ertzaintza en Ondarroa, su pueblo.

Pienso ahora en cómo enfrentar uno de sus poemas a la bomba que reventó la comisaría el año pasado y estoy convencido de que un poema de Kirmen tiene mucha más fuerza. Porque su impacto queda vibrando en el alma por mucho tiempo, con eco tranquilo que no termina.

Guardo con cariño la edición de su libro de poemas Bitartean heldu eskutik/Mientras tanto dame la mano. Es la imagen de tiempo no cerrado, con promesas futuras y la solidaridad y el amor entre las personas. Lean a Kirmen quienes no lo conozcan. Verán que un regalo inesperado les inunda.

Guardo también como un tesoro esta novela Bilbao-New York-Bilbao que me regaló porque no hay forma más serena de contar la vida.

Pero Kirmen es para mí más cosas: es la imagen de los vascos nuevos. De una generación que se ha hecho independiente a sí misma y que camina con libertad y seguridad por el mundo abierto. Nacido en la Euskadi profunda, nunca ha renunciado a sus orígenes, conoce de cerca las heridas sangrantes de los vascos, también sus tradiciones más antiguas. Su pueblo es puerto de mar, y la mar siempre es promesa de nuevos mundos. Kirmen Uribe ha sabido aprender, desde pequeño, que detrás de esas olas que rompían en su pueblo, había más olas, más gente, más vida. Se fue a Nueva York, pero no a modo de indiano a hacerse rico. Se fue a Nueva York porque la vida es incontenible y nuestra vida se hace más vida junto con otras.

Para Kirmen el vivir es un camino inacabado, y se le nota. Pero es un viaje que siempre busca compañías. Bitartean eman eskua. Mientras tanto dame la mano. Zorionak Kirmen!!

Patxi López es lehendakari.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de octubre de 2009