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El Gobierno salva a las cárceles de los recortes por la crisis

En 2010 habrá 1.254 funcionarios más en las prisiones

En unos Presupuestos concebidos para encarar una etapa de grandes dificultades económicas, salir "razonablemente bien parado" no es un mal plan. El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, avanzó ayer que la tijera no afectará a la partida destinada en 2010 al departamento encargado de las prisiones, a pesar de que la "situación económica es difícil".

La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, que dirige Mercedes Gallizo, se come cada año más del 50% de la oferta de empleo público. Y así seguirá siendo. En España hay 22.335 funcionarios de prisiones y 76.546 reclusos. Rubalcaba hizo ayer números: en 2008 se crearon 1.136 nuevas plazas en las cárceles; en 2009, 1.222, y el año próximo serán 1.254. En 2004, fueron 698, casi la mitad. Claro que la población reclusa se ha disparado en los últimos años: en 1991 era la mitad que la actual. España ha llegado a tener la tasa de presos por 100.000 habitantes más alta de la UE. Gallizo no lo oculta, pero añadiendo un matiz de autoalabanza: "Hemos vivido un importante crecimiento del número de reclusos", debido al endurecimiento del Código Penal, "y lo hemos gestionado con solvencia, sin menoscabar los derechos y la dignidad de los presos".

Rubalcaba aprovechó su discurso también para hacer pedagogía y combatir la imagen "distorsionada" de las cárceles. "La sociedad debe conocer qué se hace dentro de las prisiones. Es bueno que ahora que se habla tanto de impuestos la gente sepa en qué se gasta el dinero. Nos vamos a seguir esforzando para que las prisiones sigan teniendo los recursos que necesitan". "No se puede hablar de justicia o de seguridad sin hablar del sistema de prisiones", subrayó.

Todo esto ocurrió el día de la patrona de las prisiones, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde se entregaron las medallas al mérito penitenciario al director de Ocaña I, por crear un centro de convivencia, o los responsables de los centros psiquiátricos penitenciarios por su entrega.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de septiembre de 2009