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Vecinos del Eixample siguen a un atracador hasta lograr detenerlo

Un vehículo causó un accidente para frustrar la huida del ladrón

En la derecha del Eixample se vivió ayer un episodio insólito de movilización ciudadana instantánea en contra de la delincuencia, cuando un grupo de personas persiguió a un atracador que acababa de cometer un robo hasta servir en bandeja su detención a los Mossos d'Esquadra.

Ocurrió unos minutos antes de las dos de la tarde, en una farmacia situada en la esquina de la calle de Sicília con la Gran Via de les Corts Catalanes, un establecimiento que está abierto todos los días del año. Allí irrumpió el atracador con la cara descubierta y provisto de una navaja y amenazó a los empleados para conseguir la recaudación de la caja registradora, en uno de esos atracos tan característicos de hace unos años pero que cada vez están más en desuso, pues el Código Penal es muy duro con este tipo de delitos. Ya con el botín en la mano, el atracador huyó a pie y, para sorpresa suya, fue sorprendido por un grupo de vecinos que le recriminó su acción y se fue tras él.

Es muy probable que el ladrón no esperase una reacción de esa guisa, por lo que a la altura de la calle de Nàpols amenazó al conductor de una furgoneta con la misma navaja para poder continuar la fuga. El conductor atendió a las exigencias del ladrón y éste prosiguió su huida hacia delante, pero para entonces los vecinos ya se habían movilizado con vehículos para continuar la persecución.

Apenas unos segundos después, uno de esos vecinos que participan en la persecución y probablemente coordinado con otros, cruzó su propia furgoneta en la confluencia de las calles de Roger de Flor con Ausiàs Marc. El ladrón subía por la primera de las calles en dirección montaña y colisionó con el vehículo que estaba atravesado en la calzada. Intentó hacer marcha atrás pero tampoco lo logró, porque se lo impidió el automóvil de otro vecino. El ladrón había quedado literalmente emparedado en la calzada y no podía proseguir la fuga a no ser que volviera a apretar a correr con el dinero. Pero los vecinos también se lo impidieron, porque no le permitieron que saliera de la furgoneta.

Resistencia a la detención

En esos momentos llegaron varias dotaciones en motocicleta de un nuevo servicio que han puesto en funcionamiento los Mossos d'Esquadra. Los agentes consumaron la detención formal empleando la fuerza, pues el ladrón se negaba en redondo a salir de la furgoneta robada. Al final fue esposado y conducido a dependencias policiales, donde ayer por la tarde estaba prestando declaración antes de ser puesto a disposición judicial. El arrestado es un hombre de 58 años, de nacionalidad española, con diversos antecedentes penales por tráfico de drogas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de julio de 2009