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Zapatero llama al presidente de ERC para intentar cerrar la financiación

Salgado y Chaves contactan al mismo tiempo con los presidentes autonómicos

La ocasión merecía que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se implicara. Y así lo hizo. Zapatero telefoneó ayer al presidente de ERC, Joan Puigcercós, y a su secretario general, Joan Ridao, para intentar cerrar el acuerdo sobre financiación autonómica. ERC es el principal obstáculo para que la Generalitat de Cataluña asuma el acuerdo alcanzado en la noche del jueves entre el consejero de Economía catalán, Antoni Castells, y la vicepresidenta económica, Elena Salgado.

Hay muchos indicios de que la conversación con Zapatero, así como el trabajo previo del presidente de la Generalitat de Cataluña, José Montilla, animarán definitivamente a los republicanos a sumarse al acuerdo. Éste seguramente se conocerá en las próximas horas: tanto las cifras que corresponden a cada autonomía como el modelo global que se aprobará previsiblemente el próximo día 15 en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

Las reticencias de los presidentes socialistas se van diluyendo

Pero la actividad ayer fue muy intensa no sólo con ERC; se trataba de hacer la última ofensiva y de que el resto de los presidentes no consideraran que Cataluña era el único objeto de deseo para el Gobierno central.

Así, el presidente pidió a la vicepresidenta económica, Elena Salgado, y al vicepresidente de Política Territorial, Manuel Chaves, que se pusieran en contacto con todos los presidentes autonómicos. Zapatero conversó por la tarde con el presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, del PP, y con el de Castilla-La Mancha, José María Barreda, del PSOE, a los que expresó su convencimiento de que el nuevo modelo beneficia a todas las comunidades.

Pero es de la máxima importancia que Cataluña asuma el nuevo modelo. De ahí la demora en cerrar el acuerdo. Ahora bien, ése no ha sido un tiempo muerto, porque el Gobierno lo ha aprovechado para solventar algunas discrepancias con otras comunidades.

Ha sido el caso de Baleares, gobernada por el socialista Francesc Antich, que ha mejorado sus expectativas después de que cayera en el desánimo al recibir los pasados días una información que dejaba su financiación muy por debajo de sus expectativas. Zapatero fue sensible al disgusto de Antich y desde L'Aquila (Italia) reconoció la necesidad de que Baleares mejore notablemente su financiación. También ha cambiado el tono, más optimista ahora, del presidente socialista de Asturias, Vicente Álvarez Areces, que ve "avances" y, por tanto, reconocimiento a las características de su región: población dispersa y, en consecuencia, necesidad de financiación muy alta para los servicios sociales.

Ese tono optimista también ha tocado al presidente de Extremadura, Guillermo Fernández-Vara, que, como ha ocurrido con las autonomías que no han crecido en población, temió salir perjudicado. Salgado trató ayer de convencer a Fernández-Vara de que no será así.

Galicia (PP) sigue inquieta. Se apreció en las diferentes actitudes del presidente de esa comunidad, Alberto Núñez Feijoó, con respecto a José María Barreda. Ambos compartieron ayer en Salobre (Albacete), localidad natal del presidente del Congreso, José Bono, unas jornadas sobre desarrollo rural. Barreda se mostró "razonablemente satisfecho"; en Feijóo todo eran dudas, antes y después incluso de hablar con Elena Salgado.

Ofensiva de última hora

El objetivo de Zapatero de cerrar la financiación autonómica antes del próximo miércoles provocó ayer una ofensiva del Gobierno ante las comunidades autónomas.

- El presidente Rodríguez Zapatero tomó el teléfono por la tarde para intentar convencer a los dirigentes de ERC de las bondades del acuerdo. También llamó al presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, del PP, y al de Castilla La Mancha, José María Barreda, del PSOE.

- La vicepresidenta económica, Elena Salgado, y el vicepresidente de Política territorial, Manuel Chaves, contactaron con los presidentes de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, y de Madrid, Esperanza Aguirre, ambos del PP.

- También conversaron con el presidente de Andalucía, José Antonio Griñán, y el de Extremadura, Guillermo Fernández-Vara, ambos del PSOE. Su pretensión era acabar la ronda con todos los presidentes entre la noche de ayer y la mañana de hoy.

- El secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, dedicó la jornada a hablar con todos los consejeros de los gobiernos autónomos para precisar los últimos datos técnicos e incorporarlos al documento que el Gobierno dará a conocer hoy o mañana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de julio de 2009

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