Economía cree que España saldrá de la recesión en la primera mitad de 2010

El indicador adelantado de la OCDE registra la cuarta mejora consecutiva en mayo

Cuando todavía no se han apagado los ecos del debate en torno a los brotes verdes, su existencia y su robustez, el Gobierno ya empieza a ver el momento en que los anhelados brotes darán sus primeros frutos. Lo hizo ayer el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, que vaticinó que España "va a entrar en tasas de crecimiento intertrimestral positivas en el primer semestre del año que viene". Dicho en palabras menos técnicas, la economía española habrá tocado fondo tras un desplome histórico y comenzará a salir de la recesión, probablemente con gran lentitud, en la primera mitad del año próximo.

De cumplirse el pronóstico de Campa, formulado durante la rueda de prensa de valoración de los precios de junio a preguntas de los periodistas, esto implicaría que España abandonaría técnicamente la recesión en marzo o junio de 2010. Lo haría, por lo menos, un año y medio después de haber entrado en ella y tras encadenar uno de los periodos de caída económica más larga y acentuada en décadas. En los últimos tres trimestres de los que se tienen datos (hasta marzo de 2009), la contracción ha sido del 0,3%, el 1% y el 1,9%, según el Instituto Nacional de Estadística.

La recuperación todavía tardará en notarse sobre el empleo
La Comisión sitúa en 4,4 millones el número de parados en España en mayo

La definición más extendida de recesión entre los economistas es aquella que la concibe como una caída del producto interior bruto (PIB) durante dos trimestres consecutivos, por lo que un sólo trimestre de crecimiento sirve para salir de ella aunque sea momentáneamente.

Pero como el mismo secretario de Estado señaló, que el PIB comience a crecer de un trimestre a otro no significa que el año tenga que cerrarse con un saldo positivo. De hecho, el mismo Gobierno prevé que el año que viene la contracción económica sea del 0,3%, por el efecto "arrastre" de 2009, cuando calcula que la economía caerá un 3,6%.

Y la previsión del Ejecutivo es de las más optimistas. Esta misma semana se han conocido los cálculos del Fondo Monetario Internacional, que espera una caída de la economía española del 4% este año y del 0,8% el próximo. Mientras que la OCDE todavía tiene un pronóstico peor: un retroceso del 4,2% en 2009 y del 0,9% en 2010.

En todo caso, y como el mismo Campa admitió ayer -"hay gran incertidumbre en torno al crecimiento"-, desde el comienzo de la crisis las previsiones se mueven en un terreno muy pantanoso.

Las palabras del secretario de Estado caminan en la misma línea que las pronunciadas por otros miembros del Ejecutivo en las últimas semanas, si bien van un poco más allá. "Vamos a seguir [cayendo] todo este año, pero a una velocidad ya muchísimo menor. Nos estabilizaremos a final de año o hacia el primer trimestre del año que viene. Comenzaremos [luego] con crecimientos muy débiles", afirmaba la vicepresidenta y ministra de Economía, Elena Salgado, a finales de junio en una entrevista en EL PAÍS.

También comienza a atisbarse algún tímido indicador en este sentido. Por ejemplo, el indicador de expectativas sobre la economía española que elabora la OCDE registra ligeras mejoras desde el pasado febrero tras un año ininterrumpido de deterioro. Y en algunos casos, como las ventas minoristas, las caídas comienzan a ralentizarse tras un intenso desplome.

Menos optimista que Campa es Javier Andrés, catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Valencia. "No es lo que dicen las previsiones más detalladas", apunta. No obstante, y concediendo el beneficio de la duda, afirma: "No sé muy bien en qué se basa esa predicción". "No tenemos información para pensar que sea así", continúa Andrés, quien cree que será más bien hacia finales del año que viene cuando empiecen a verse los primeros crecimientos intertrimestrales.

También se muestra cauto Florentino Felgueroso, investigador de Fedea. "Me parece pronto", analiza, y a continuación matiza que no descarta totalmente que puedan cumplirse las previsiones del Ejecutivo.

En todo caso, y aunque la economía española toque fondo y rebote ya en el primer semestre de 2010, todavía faltaría bastante para que su crecimiento comience notarse en las colas del paro. En sus previsiones, el Ejecutivo contempla tasas de paro por encima del 17% (lo que implica más de cuatro millones de parados) incluso en 2012. Y así lo admitía la ministra de Economía en la citada entrevista.

Sobre la situación del mercado laboral, la Comisión Europea emitió ayer su informe mensual sobre el empleo y sitúa el número de parados en 4,4 millones en España en mayo. Además, aventuró que los pronósticos para el futuro próximo son pesimistas, pese a que en los últimos meses los datos de paro registrado han dado un cierto respiro.

José Manuel Campa, durante la rueda de prensa de ayer para explicar el IPC.
José Manuel Campa, durante la rueda de prensa de ayer para explicar el IPC.EFE

Sobre la firma

Manuel V. Gómez

Es corresponsal en Bruselas. Ha desarrollado casi toda su carrera en la sección de Economía de EL PAÍS, donde se ha encargado entre 2008 y 2021 de seguir el mercado laboral español, el sistema de pensiones y el diálogo social. Licenciado en Historia por la Universitat de València, en 2006 cursó el master de periodismo UAM/EL PAÍS.

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