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El "español con corazón de indio" tendrá un funeral humilde

India espera a decenas de miles de personas en el entierro de Vicente Ferrer

El cuerpo del cooperante español será enterrado hoy en la tierra a la que dio su trabajo y su pasión durante décadas. Su tumba estará en el pueblo de Bathalapalli, en el distrito de Anantapur, a 25 kilómetros de la sede de la Fundación que levantó allí el humanista. "Era un español con corazón de indio", cuenta su viuda, Anna Ferrer, a este diario. Por eso se había aplicado desde hace muchos años para obtener la nacionalidad. Le hubiera sido otorgada de haber vivido unas semanas más para completar los trámites. "Yo soy india", cuenta orgullosa Anna Ferrer. Dice que su marido quería seguir siendo español, pero que le hubiesen reconocido como indio hubiera sido un honor.

Algunos lo consideraban así. "No nacido indio, pero transformado en indio", decía un escrito en honor a Ferrer que distribuía por iniciativa propia un lugareño.

En cuanto a la elección de Bathalapalli para la sepultura, Anna Ferrer explicó: "Es un lugar en el que estará cerca de mí y donde hay espacio para hacer un parque y que la gente pueda ir a verlo". Allí hay una sede importante de la Fundación, con su hospital más grande, un centro de sida, y se construye una pediatría independiente del nosocomio. Ayer, 300 personas trabajaban a todo gas en la gran explanada del lugar para habilitar un espacio donde celebrar el funeral, que se espera multitudinario.

Las autoridades indias han decretado tres días de luto oficial en Anantapur y han declarado al funeral de Estado. Se espera que unas 200.000 personas asistan a esta cita.

El padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz y amigo personal de Ferrer, aseguró que fue "el cooperante más importante del siglo XX y XXI". Afirmó que le resulta "doloroso" comparar estas exequias con las que dispusieron para despedir a la madre Teresa de Calcuta. No quiere pensar que, en esta ocasión, no asistirán los jefes de Estado ni la jerarquía de la Iglesia católica. Aunque cree que para Vicente Ferrer, el más grande homenaje sería justamente el que está teniendo: "La despedida de los pobres y los discapacitados a los que ayudó".

Los preparativos seguían ayer a toda prisa. Para organizar el recorrido de la multitud durante la ceremonia, se han clavado cientos de estacas describiendo pasillos por donde discurrirán en fila miles de personas. También se han instalado carpas para cubrir el sol, y colgado altavoces y pantallas gigantes; 300 policías vigilarán el orden. "Será muy especial, no recuerdo un acontecimiento así en Anantapur", comentaba Sagar Murthy, director de Vivienda de la Fundación y encargado de la parte técnica de la ceremonia.

Moncho Ferrer, hijo del fallecido, esperaba esta reacción tan calurosa de los indios: "Mi padre tenía una conexión muy especial con la gente", rememora.

Los niños cantarán para él en la ceremonia. La letra de la canción, la que le cantaba la artista Nina, dice al cooperante que aunque pasen generaciones un hombre como él nunca se olvidará. Moncho Ferrer dará un mensaje de bienvenida y hablarán representantes de los Gobiernos de España e India. Tara Ferrer, la hija mayor que vive en Australia, ha participado de las honras a la capilla ardiente por video-conferencia. Estuvo en Anantapur un mes en la última convalecencia del padre, pero no podrá asistir al funeral.

También se leerán fragmentos de las escrituras sagradas para el hinduismo, islam y cristianismo "como demostración de respeto a las diferentes creencias".

Premio en su nombre

El Gobierno español ha decidido establecer un premio a la cooperación en honor a Vicente Ferrer, según confirmó ayer a este diario el presidente del Congreso, José Bono. Se entregará cada 8 de septiembre, a partir de este año. La Fundación y la familia de Vicente Ferrer han dado su aprobación y serán parte del jurado. "Nosotros ya habíamos pensado en un premio de este tipo. Tiene doble intención: por una parte, que la memoria y el nombre de Vicente sigan vivos; por otra, estimular a la gente a ayudar a los más necesitados", explicó a este diario Jordi Folgado, director general de la Fundación en España y sobrino del cooperante. José Bono llegó ayer a Anantapur y hoy pronunciará unas palabras durante el entierro de Vicente Ferrer como representante oficial.

Aseguró a este periódico que ha venido a dar el último adiós al humanista catalán "en nombre del Rey y la sociedad de España". Pero, que también siente una "enorme satisfacción personal de despedir a un verdadero santo laico ejemplo de solidaridad, que marca un hito en la historia del mundo porque pocas personas han hecho tanto".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de junio de 2009

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