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El PSC, ERC e ICV asumen que cajas foráneas pueden entrar en Cataluña

El tripartito rediseña el mapa de cajas a la espera del fondo de reestructuración

Los partidos que forman el Gobierno de la Generalitat de Cataluña -PSC, Esquerra Republicana e ICV-EUiA- asumen que dentro de la reestructuración del sector financiero que se avecina puede haber operaciones por las que alguna caja del resto de España se asocie a alguna catalana, según explicaron ayer fuentes de distintas formaciones políticas. La de las fusiones interterritoriales, no obstante, es una de las posibilidades que la Generalitat intenta evitar, y ayer fuentes del Departamento de Economía y Finanzas negaron rotudamente que el Ejecutivo catalán haya empezado a contemplarla.

A pocas semanas de que el Gobierno central apruebe el Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancaria (FROB), que financiará el rediseño del mapa del sector, los contactos se aceleran, pero los posibles cuadros resultantes no se han concretado.El Banco de España, gobernado por Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que hasta ahora ha defendido la conveniencia de operaciones interterritoriales, no ha cambiado su posición, pero sí ha modulado los énfasis y espera que las comunidades autónomas presenten sus planes, para estudiar si son lo más viable, en cada caso, a la hora de adjudicar los recursos del fondo.

El fondo se financiará con una emisión de deuda inicial por importe de 9.000 millones de euros y tendrá una capacidad de endeudamiento de otros 90.000 millones, y luego "será el propio fondo el que consiga los recursos necesarios", explicó ayer la ministra de Economía y vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado.

El Gobierno catalán intenta trazar un esbozo de cómo podría quedar el mapa en Cataluña para que esté listo prácticamente al tiempo que el fondo, cuya última propuesta limita la capacidad de veto de un Ejecutivo autónomo, al dar por aprobadas las operaciones si lo decide el Banco de España.

En Cataluña, la quiniela que más se ha manejado en el sector dibuja tres grupos de cajas: La Caixa, las públicas (Caixa Catalunya, Girona y Tarragona) y el resto (Penedès, Laietana, Sabadell, Terrassa, Manresa y Manlleu), pero no hay nada apalabrado. El diseño final sigue en el ámbito de lo etéreo. En cuanto al último grupo, fuentes conocedoras de los distintos procesos en estudio dicen, además, que alguna caja de fuera de Cataluña puede sumar a alguna pequeña entidad catalana, aunque "el saldo final sería positivo", opina una fuente política, ya que La Caixa podría a su vez asumir otra entidad del resto de España. La primera caja española ha desestimado la hipótesis de absorber alguna caja catalana.

El Gobierno catalán sigue trabajando con la tesis de que las cajas catalanas sólo se unan entre ellas. Las reuniones del consejero Castells con Esquerra Republicana han ido en este sentido. Sin embargo, los partidos que apoyan al Gobierno admiten que es difícil vetar todas y cada una de las eventuales operaciones de cajas del resto de España en Cataluña. Así, fuentes oficiales del PSC recordaron ayer que su deseo es que sólo haya fusiones entre cajas catalanas, pero afirmaron que "se debe dar libertad al sector para que se organice como lo considere oportuno". Esquerra Republicana, también defensora de cajas cien por cien catalanas, considera que difícilmente se podrá evitar que alguna de las más pequeñas pueda acabar bajo control de una entidad foránea. "Pero eso no sería un drama si se consigue que alguna caja catalana también pueda participar en cajas de fuera", explicó ayer uno de sus dirigentes.

Iniciativa per Catalunya todavía no se ha reunido con Castells para abordar el asunto, pero el partido también deja la puerta abierta a la entrada de cajas españolas en el capital de alguna caja catalana. "Trabajamos para evitarlo, pero tampoco nos negamos en redondo", dijo ayer uno de sus dirigentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de junio de 2009