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La amenaza atómica

Kim Jong-il busca heredero para el trono de la dinastía comunista

La enfermedad del dictador norcoreano acelera el traspaso de poder a la familia

Desde que el pasado agosto el líder norcoreano Kim Jong-il sufrió una apoplejía, una pregunta ha surgido cada vez con más fuerza entre quienes siguen los arcanos de la política del país más aislado del mundo: ¿quién sucederá al querido líder?

Kim Jong-il puede vivir aún bastantes años. Su padre, Kim Il-sung -de quien recibió el cetro a su muerte, en 1994- falleció a los 82 años, y el dirigente actual tiene 67. Pero la enfermedad sufrida el verano pasado, que se une a la diabetes que desde hace tiempo se sospecha que padece, parece haber acelerado los movimientos de tablero para buscar un heredero con el que prolongar la única dinastía comunista del mundo.

Esto explicaría en parte, según expertos surcoreanos y observadores internacionales, que Pyongyang haya endurecido su postura en el último año frente a la comunidad internacional, al lanzar, por ejemplo, en abril un misil balístico de largo alcance, en violación de las resoluciones de la ONU, y efectuar ayer una prueba nuclear subterránea.

El hijo pequeño del mandatario se perfila como favorito para la sucesión

Kim aprieta el puño de hierro con el que rige el país para asegurarse apoyos

Kim podría estar buscando apretar aún más el puño de hierro con el que rige el país asiático para granjearse el apoyo de los militares y asegurar la sucesión por parte de uno de sus tres hijos o su cuñado. Especialmente, porque las penurias económicas pueden haber provocado oposición a que uno de sus familiares le suceda. Durante su viaje a Asia, en febrero pasado, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, discutió sin tapujos con sus interlocutores la incertidumbre sobre el control de poder en Corea del Norte tras la enfermedad de Kim.

Poco se sabe de lo que ocurre en el país más secreto del mundo. Y Washington y Seúl querrían tener más información de la que les llega por medio de los servicios de espionaje o de los norcoreanos que regularmente huyen del Norte. Pero en las últimas semanas se han producido algunos movimientos que rápidamente han sido interpretados como designación del heredero. El mes pasado, Kim Jong-un, el hijo más joven de los tres que tiene el comandante supremo, entró a formar parte de la Comisión Nacional de Defensa como instructor de bajo nivel, según han publicado los medios de comunicación surcoreanos y japoneses. De ahí, según ha afirmado la agencia surcoreana Yonhap, está destinado a escalar a puestos más altos en el organismo que supervisa el poderoso Ejército norcoreano, integrado por 1,2 millones de soldados. Con un objetivo final: el trono comunista. Kim Jong-un, de 26 años, ha estudiado, bajo una identidad falsa, en una escuela internacional en Berna (Suiza), habla inglés y le gusta el baloncesto y la música occidental. Se dice de él que tiene capacidad de liderazgo y se parece y actúa como su padre.

El excéntrico dirigente asiático tiene otros dos hijos. El mayor, Kim Jong-nam, de 38 años, fue considerado durante mucho tiempo su favorito, hasta que fue detenido en Japón, en 2001, utilizando un pasaporte falso de la República Dominicana para intentar visitar el parque de atracciones Disneyland en Tokio.

El segundo, Kim Jong-chol, de 29 años, aparentemente no goza de las preferencias de su progenitor. Un antiguo cocinero del dirigente norcoreano cuenta en unas memorias publicadas en 2003 que éste considera a su segundo hijo "afeminado". Sin embargo, el periódico surcoreano Dong-a Ilbo publicaba hace unos días, citando a un desertor del Norte, llamado Kim Duk-hong, que Kim Jong-chol está siendo preparado para gobernar algún día, para lo que le ha sido asignado un cargo secreto de alto nivel en el Partido de los Trabajadores. El desertor fue ayudante del portavoz parlamentario norcoreano Hwang Jang-yop, con quien huyó al sur en 1997. Hwang es el funcionario del Norte de más alto nivel que ha desertado al país vecino.

Mientras llega la hora del heredero -la mayoría de los análisis apuntan al hijo más pequeño-, el mandatario podría recurrir a un regente. El Parlamentó ratificó el mes pasado a Kim como presidente de la Comisión Nacional de Defensa -que está integrada por altos mandos militares y del partido-, pero incrementó el número de miembros de 9 a 13. Uno de los nuevos asientos fue ocupado por Jang Seong-taek, de 63 años, marido de la hermana menor del querido líder. Su misión podría ser tomar las riendas de poder de manera transitoria si la salud de Kim Jong-il se deteriora, y guiar al hijo elegido hasta el trono supremo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de mayo de 2009