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Finsa inicia su reestructuración y absorbe a siete filiales

En el proceso no habrá despidos, aseguran los sindicatos

El grupo Finsa está metido de lleno en un proceso de reestructuración para simplificar su funcionamiento interno y ahorrar costes. La multinacional gallega, que el año pasado facturó 1.137 millones de euros y está presente en 15 países, ha explicado que se trata de "agrupar en una misma matriz" a algunas de sus participadas para ser más eficientes. Los cambios se traducen en el proyecto de absorción para integrar siete empresas entre las que se encuentran Fibras del Noroeste, Compras y representaciones de madera y Orember. Sólo estas tres facturan, según el directorio económico Ardán, más de 300 millones de euros.

Fibras del Noroeste (Fibranor), con 271 empleados y sede en Rábade (Lugo), está especializada en la fabricación de contrachapado y tablero. Exporta la mitad de su producción a la UE, Asia y Oriente Próximo. Orember, situada en el polígono orensano de San Cibrao das Viñas, es otro de los centros de producción de tablero de Finsa en Galicia; con una plantilla de 157 empleados. Compras y representaciones de madera se encarga de logísticas de transporte.

La maderera activó un protocolo de sucesión tras la muerte del presidente

Con la operación, que podría materializarse en los próximos meses, el grupo maderero está dando pasos para digerir el fuerte crecimiento de los últimos años, que llevó a que cada nueva fábrica tuviese aparejada una estructura societaria propia, con su correspondiente carga administrativa. El "engorde" del árbol de Finsa fue evidente después de las adquisiciones de 2006, cuando se hizo con el grupo Faus, con plantas en Gandía y EE UU. Hay que añadir la reciente toma de control de Utisa, con cuatro fábricas en España (en Teruel y Levante). Los cambios, no obstante, no afectarán a la plantilla. Fuentes sindicales señalan que el proceso no costará despidos y que la adaptación a la caída de producción, que el año pasado supuso un descenso de las ventas del 16%, se está haciendo "con total normalidad".

Aunque lo cierto es que, según los datos oficiales de Finsa, la plantilla (junto con la de su filial Faus), descendió en 2008 en 367 personas. En el centro de Faus en Gandía, el grupo acordó el pasado mes de febrero presentar un ERE de 325 trabajadores, con acuerdo de la plantilla.

Finsa afronta actualmente la asunción de responsabilidades por parte de la tercera generación del fundador tras la repentina muerte su presidente y consejero delegado. Para adelantarse al futuro, diseñó hace años un protocolo de sucesión que tiene como figura central el denominado "consorcio de primos", entendido como una herramienta para mantener el equilibro entre la propiedad y la gestión de la primera maderera española. Los herederos llevan años integrados en tareas de todo tipo, casi desde abajo, dentro del grupo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de mayo de 2009