El Gobierno desaira a CiU al rechazar el trasvase del Ródano

Medio Ambiente apuesta por las desalinizadoras pese a su coste energético

Convergència i Unió (CiU) se abstuvo en la investidura de José Luis Rodríguez Zapatero después de arrancarle dos compromisos que el democristiano Josep Antoni Duran Lleida vendió como dos grandes victorias: la publicación de las balanzas fiscales y la elaboración de un exhaustivo informe sobre un posible trasvase de agua del Ródano a Cataluña. El presidente ha cumplido ambas promesas, una -las balanzas fiscales- para satisfacción de CiU y el resto de las formaciones catalanas. La segunda se hizo pública ayer y supuso un portazo a los nacionalistas. Las conclusiones del informe rechazan casi por completo este trasvase sobre todo por sus elevados costes, su impacto medioambiental, su complejidad y la ausencia de garantías jurídicas y legales.

El Ministerio de Medio Ambiente, autor del documento, apuesta por otras opciones de abastecimiento como las desalinizadoras, el aprovechamiento de acuíferos, el ahorro e incluso la interconexión entre cuencas -léase el trasvase del Ebro-. El Gobierno da por enterrada la alternativa francesa, que los nacionalistas vienen defendiendo desde que ocupaban la presidencia de la Generalitat.

Ante este desfavorable desenlace para las aspiraciones de CiU, los nacionalistas se refugiaron ayer en un estricto silencio porque, adujeron, no tenían conocimiento del contenido del informe, puesto que Medio Ambiente no lo había registrado en el Congreso de los Diputados. Y se abstendrán de cualquier evaluación hasta que hayan leído los tres volúmenes. Ni siquiera se fían -comentó un diputado- del Resumen ejecutivo de 22 folios. "Parece elaborado por La Moncloa. Es una interpretación política influida por la actual coyuntura en la que Zapatero necesita los apoyos de Iniciativa y Esquerra Republicana, pues parece que el informe recoge sus tesis. Por ahora es prematuro pronunciarse", agregó la misma fuente.

El documento realiza un análisis pormenorizado sobre la opción de trasvasar agua del Ródano al área metropolitana de Barcelona comparada con otras opciones como la construcción de plantas desalinizadoras. Medio Ambiente apuesta por esta segunda alternativa, pues, a pesar de sus elevados costes energéticos, es más sostenible desde el punto de vista medioambiental y aporta mayores garantías de continuidad en el futuro. El Gobierno central aplaude las medidas de ahorro emprendidas por el tripartito catalán, como la descontaminación de acuíferos, la recuperación de agua subterránea, la mejora en la gestión y las campañas de ahorro.

El documento rechaza la captación de agua en Francia por su desmesurado coste [véase el cuadro adjunto] y por la necesidad de reformar la actual legislación francesa. Y alerta también de la posible contaminación de esas aguas al discurrir por una densa zona industrial y de su afectación medioambiental. Sin embargo, Medio Ambiente advierte de la creciente escasez de recursos hídricos en la zona que abastece el sistema Ter-Llobregat.

Sobre la captación de agua del Ebro, el documento señala que sería una infraestructura más idónea que el Ródano aunque precisa que primero deberían "concretarse los proyectos de desarrollo económico y social de las zonas más deprimidas [del Ebro]". Eso sí, rechaza taxativamente captar agua del Segre, que el consejero de Medio Ambiente, Francesc Baltasar, defendió con ahínco el pasado año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 06 de mayo de 2009.

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