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Prohibido volar en EE UU

Washington desvía un vuelo de Air France en el que viajaba un izquierdista colombiano

Faltaban apenas cinco horas para que el vuelo 438 de Air France, que enlaza París con México, llegase a su destino el 18 de abril cuando la voz del comandante despertó a los pasajeros somnolientos. Les anunció que las autoridades de Estados Unidos no autorizaban el sobrevuelo de su país por el avión porque a bordo viajaba una persona que, por motivos de seguridad, no era bienvenida en su espacio aéreo. En voz baja los pasajeros empezaron a preguntarse quién podía ser el "terrorista" a bordo o quién tenía cara de musulmán.

El comandante retomó después el micrófono para explicar esta vez que el aparato se alejaba de las costas de Florida, por donde iba a penetrar en el espacio aéreo de EE UU, para dirigirse a Martinica, una isla francesa en el Caribe. Allí repostaría antes de proseguir hacia México.Al poco de despegar de Martinica el copiloto se paseó entre los pasajeros y, al fondo del avión, se acercó a uno de ellos. "¿Es usted que señor Calvo Ospina?", le preguntó. "Sí", le contestó el viajero. Entonces le invitó a que le acompañase hasta el final de la aeronave.

El copiloto comunicó a Hernando Calvo Ospina que él era el responsable del desvío. El escritor y periodista colombiano, de 48 años, se quedó "atónito", afirma en conversación telefónica desde Managua. Ahora residía en París, pero años atrás había viajado a EE UU sin ningún problema. "¿Usted cree que soy terrorista?", le preguntó al copiloto. Éste le respondió que no, y por eso le informaba. Era, añadió, la primera vez que le sucedía algo así en un vuelo.

¿Es usted católico?

El avión tomó tierra en México con seis horas de retraso y, como preveía Calvo, la policía le esperaba para interrogarle. Llevaban impresa una docena de folios sobre él que les ayudaron en sus pesquisas. "¿Es usted católico?" fue una pregunta recurrente para averiguar si era musulmán. "Fueron muy amables", recuerda Calvo. Uno de ellos le explicó que estaba siendo interrogado por encargo de las autoridades de EE UU. "Después del 11-S los estadounidenses nos aumentaron el trabajo de colaboración", precisó el agente. A la mañana siguiente el periodista embarcó sin problemas rumbo a Managua.

Calvo afirma ignorar lo que motivó el veto de EE UU, aunque sospecha que son sus críticas virulentas a su política en Latinoamérica, empezando por Colombia, y sus entrevistas periodísticas con dirigentes de las FARC colombianas, consideradas organización terrorista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de mayo de 2009