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Entrevista:JUAN ORTÍN | Virólogo e investigador del CSIC | Alerta sanitaria

"El H1N1 puede mutar a mayor o menor virulencia"

Con once genes, los virus de la gripe no parecerían gran cosa a un profano, pero es obvio que son potentes. Juan Ortín los conoce muy bien. Es un experto internacional en el patógeno de la influenza y estos días está siendo bombardeado a llamadas, preguntas y consultas en su laboratorio, en el Centro Nacional de Biotecnología (Madrid). Este Profesor de Investigación del CSIC y del Centro de Investigaciones Biomédicas en Red de Enfermedades Respiratorias se ocupa de investigación básica en virología: busca respuestas a incógnitas clave de la epidemia del H1N1.

Pregunta. ¿Está secuenciado el genoma de este nuevo virus?

Respuesta. Como todos los virus gripales del tipo A, tiene ocho piezas de ARN que funcionan como cromosomas independientes y en total contienen 11 genes. Algunos virus aislados de este brote han sido completamente secuenciados, la información es pública y está disponible en las bases de datos.

P. ¿Qué información se obtiene de la secuencia genética?

R. La secuencia nos da una idea del origen de los genes que el nuevo virus contiene. Los virus de la gripe poseen una gran capacidad para mezclar sus genes con los de otros virus gripales, porque están distribuidos en esas distintas piezas o cromosomas.

P. ¿Qué significa el hecho de que se hayan producido casos de contagio entre humanos?

R. Los virus de gripe porcina pueden ocasionalmente infectar a humanos y viceversa, pero lo normal es que no se transmitan entre individuos del nuevo huésped. En el brote mexicano, los virus de origen porcino se transmiten eficazmente entre humanos, lo que ha disparado las alarmas. Esto puede ser resultado de la nueva combinación de genes que tienen estos virus o bien de alguna mutación adicional que no conocemos. Habrá que realizar experimentos específicos para averiguarlo.

P. ¿Significa esto que se ha hecho más virulento?

R. No necesariamente. Un virus puede transmitirse muy eficientemente pero no producir enfermedad. La transmisión es condición imprescindible para que se produzca una epidemia, pero sus consecuencias para la salud no están sólo determinadas por las propiedades de transmisión.

P. ¿Puede este nuevo virus mutar a mayor virulencia y resistencia a los medicamentos?

R. En efecto, es posible que el virus mute a mayor o menor virulencia. En cuanto a la resistencia a los antivirales, los virus aislados hasta ahora son sensibles, pero es posible que con el uso de estos medicamentos se seleccionen variantes resistentes. De hecho, eso ya ha ocurrido en algunos virus de gripe humana.

P. ¿Vale la vacuna de la gripe? Si no, ¿se puede adaptar?

R. En principio, la vacuna vigente será de poca utilidad dado que el virus de origen porcino es diferente serológicamente al humano, aunque pertenece al subtipo H1N1 que está presente en la vacuna actual. La generación de una específica no debe ser un problema. La limitación es el tiempo necesario para generar el virus vacunal, ensayar la eficacia de la vacuna, fabricarla y distribuirla: normalmente son unos pocos meses.

P. ¿Por qué ataca sobre todo a adultos jóvenes?

R. No está claro. Algunos autores sugieren que puede deberse a una respuesta inmune exagerada, que estaría presente más frecuentemente en adultos jóvenes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de abril de 2009