Alerta sanitaria

Atrapados entre controles y cancelaciones

Los viajeros anulan salidas a última hora y los hoteleros se resienten

Las caras de Juanma y Noelia, una pareja de veinteañeros, eran un poema justo antes de cruzar la puerta de embarque en la Terminal 1 del aeropuerto de Barajas ayer por la mañana. Su destino: Cancún (México). "Estamos nerviosos, la verdad, pero ya lo teníamos pagado". Aún no sabían que el Ministerio de Asuntos Exteriores iba a hacer un poco más tarde una indicación formal. "Se recomienda posponer los viajes a México salvo en casos estrictamente necesarios". A raíz de ello, las agencias de viajes, los turoperadores y las asociaciones de consumidores emitieron mensajes de tranquilidad; los viajeros que lo deseen tienen derecho a cancelar sus viajes sin coste adicional.

El ambiente de Barajas ayer era, sin embargo, de desconcierto. Mientras Juanma y Noelia embarcaban sin mascarillas y auto-consolándose por no viajar a la capital mexicana sino a Cancún, -"dicen que lo peor está en D.F"-, Antonio, mexicano de unos 50 años, se despedía de su pareja como si nada. "Hay que estar tranquilo, yo llevo una mascarilla y listo". Ella, algo más inquieta, sonreía tensa. "Mi hijo está allí, aunque ya no es un niño, tiene 20 años, me quedo más tranquila si están los dos juntos".

Los pasajeros de viajes combinados están protegidos por ley en estos casos

Más información

En los mostradores de la compañía Aeroméxico, que operaba el vuelo de las 14.40 de ayer con destino México D.F., los trabajadores no querían dar ninguna información. Finalmente, la supervisora, que no quiso dar su nombre, aseguró que las anulaciones de viajeros en los vuelos del domingo y de ayer habían sido numerosas. La empresa, por su parte, asegura que se están tomando las medidas de seguridad pertinentes.

Álvaro y Javier, éste último ataviado con un sombrero gigante típico mexicano, salían de su vuelo procedente de México D.F. aún con aire de fiesta, "super tranquilos". "Nos enteramos ayer, allí no había mucho jaleo", decía Javier, divertido por la presencia de la prensa. "Allí no nos dijeron nada, sólo aquí nos han retenido durante media hora y ha subido personal del Ministerio de Sanidad para tomarnos los datos y controlarnos". Curiosamente, los viajeros más alterados eran los que no venían de México: "Estamos indignados, al bajar del avión nos han mezclado con los que venían de México, y por los pasillos llevaba mascarilla todo el mundo menos nosotros. Mi hijo está poniendo una reclamación", se quejaba Cati, recién llegada de unas vacaciones familiares en Egipto.

En el Aeropuerto de El Prat, en Barcelona, ninguno de los pasajeros que ayer aterrizaron procedentes de México tenía síntomas de haber contraído la enfermedad. Los pasajeros llegaban, la mayoría, tranquilos y sanos, "todo normal, me han pedido que avise si tengo algún signo de la enfermedad", comentaba Edgar Jiménez, equipado con mascarilla, informa Maiol Roger.

Ya por la tarde, el presidente de la asociación empresarial de Agencias de Viajes, José Manuel Maciñeiras, confirmó que después de la recomendación del ministerio se están comenzando a tomar medidas, "ofrecer a los clientes las alternativas: aplazamiento, cambio de destino o anulación". Sin embargo, algunas personas volaron ayer casi sin quererlo por miedo a quedarse compuestos y sin viaje; otras, simplemente, no viajaron. Estos últimos también podrán reclamar, aunque, como indicó Maciñeiras, "lo tendrán más difícil, porque han cancelado su viaje antes de que el Gobierno recomendase no viajar, por tanto, no había 'fuerza mayor', por lo que no tienen la misma protección legislativa".

Las organizaciones de consumidores recordaron a los usuarios sus derechos sobre las cancelaciones y Fernando Móner, presidente de la Confederación de Consumidores y Usuarios, incidió en la necesidad de que se ofrezca a los usuarios información "regular e inmediata", y también sobre los derechos y obligaciones respecto a los viajes, en todos los casos. En similar dirección, Facua consideró que los usuarios deben tener derecho a la devolución aunque no se trate de vuelos combinados (regulados por ley), sino también cuando sean servicios sueltos, porque, de no ser así "implicaría una cláusula abusiva". Las compañías no están obligadas a reembolsar el dinero si ellas mismas cancelan un vuelo por "fuerza mayor", por tanto, según Facua, los usuarios que anulen sus viajes por la misma razón, tampoco deben ser penalizados.

Del otro lado, el sector empresarial español con intereses en México puede verse afectado por las cancelaciones. Más de 40.000 camas en más de 100 hoteles turísticos allí están en manos de dos decenas de cadenas españolas. Buena parte de los equipos de dirección y gestión proceden de España. Primeras marcas internacionales de raíz en Baleares, como Sol Meliá, Iberostar, Barceló, Riu, Fiesta y también Oasis de Globalia, Occidental, NH, Excellence, desarrollan una gran expansión, especialmente en Cancún y la Rivera Maya. En los modernos complejos se aplicaron los protocolos sanitarios previstos.

"Normalidad absoluta y ningún afectado", fue la respuesta inicial dada desde las patronales del sector hotelero y en las propias empresas. "El problema está en México DF, en la costa no". A media tarde varias cadenas -como Fiesta, del grupo Matutes, que tiene siete complejos y Sol Meliá, nueve hoteles- reconocieron que se están dando "las primeras anulaciones de reservas".

Fiesta Hoteles, del grupo Matutes, ofreció a los clientes que anulaban "cualquier otro de los destinos de la cadena, a elegir", manifestó Melchor Moro, portavoz. Parecida opción dio Sol Meliá.

Una viajera llega a la terminal 1 de Barajas procedente de México.
Una viajera llega a la terminal 1 de Barajas procedente de México.SAMUEL SÁNCHEZ

Alternativas

José Manuel Maciñeiras, presidente de la Federación empresarial de agencias de viajes, explicó ayer las opciones de que disponen los usuarios que tengan contratados viajes a México.

- Aplazamiento del viaje.

- Cambio de destino.

- Anulación. Existen dos supuestos. Los viajeros que tengan un paquete de viajes se acogen a la Ley de Viajes Combinados, que les garantiza que, ante un caso de fuerza mayor (la gripe porcina lo es), no tendrán que pagar gastos de anulación (aunque sí puede obligárseles a pagar los gastos de gestión de la anulación). En el caso de servicios sueltos, no existe esta garantía automática, pero Maciñeiras adelantó que "no se prevén problemas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 27 de abril de 2009.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50