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Reportaje:

Un jubilado, dudoso 'héroe Pixar'

'Up', el filme en 3D que abrirá Cannes, es la apuesta más arriesgada del estudio

¿Coches enamorados? ¿Ratas con ese yo qué sé para la cocina? ¿Compactadores de basura que anhelan en silencio un mundo mejor? Ninguno de estos temas salta a la vista como una película infantil, pero todos superaron la prueba con éxito. Ya sea Cars (3.700 millones de euros vendidos en juguetes y otras mercancías), Ratatouille (164 millones en la taquilla) o Wall-E (170 millones de recaudación). Claro que todos son estrenos animados de Pixar, el estudio que convierte en oro todo lo que toca. De ahí los 5.775 millones que pagaron los estudios Disney para aunarse a este gigante de la animación y regenerar su fábrica de sueños. Pixar nunca se equivoca, ¿verdad? Bueno, los hay que tienen dudas a la vista del próximo estreno de Up, el décimo de este estudio. La historia de Carl, un jubilado de 78 años que tras quedarse viudo decide largarse con la casa a cuestas de un barrio que no es sólo para viejos, sino el más difícil todavía en cine familiar. "Nosotros estamos tranquilos", asegura el productor Jonas Rivera, a pesar de los 133 millones de euros de presupuesto que están en juego. "¿Público? ¿Qué es eso? Somos unos egoístas y hacemos las películas para entretenernos", lo arregla su director, Pete Docter. Siempre lo han hecho así. Desde los tiempos de Toy story, en Pixar las películas se deciden por acuerdo, primero del "consejo de sabios" que forman Docter con John Lasseter, Brad Bird o Andrew Stanton, los veteranos del lugar, y luego con la opinión de los 270 empleados del estudio, para los que se organizan proyecciones del filme cada seis o siete semanas. Y Up se los ha ganado a todos. Para tranquilizar el nerviosismo reinante, Pixar no hace más que probar el filme entre prensa y público con la mejor de las respuestas. "Lo único que nos preocupa es la base emocional sobre la que construir todas las locuras. Y la tenemos", añade Docter.

En la casa siguen la filosofía de que "la calidad es el mejor negocio"

En Cannes le creen, y por primera vez en la historia un filme animado (y estereoscópico) abrirá el festival. "Lo del 3D es otro lápiz en nuestra caja de colores", afirma el realizador quitándole importancia a la fiebre estereoscópica que domina estos días las pantallas. Aun así, en Wall Street el nerviosismo se mantiene, y las acciones de Disney lo notan. Los jugueteros tampoco están felices. ¿Juguetes para jubilados? ¿Un estreno popular para la tercera edad? Productor y director mantienen la sonrisa sin un ápice de nerviosismo. "Sabemos que si hacemos lo que queremos hacer la gente vendrá", afirma Rivera, fiel a la filosofía de Lasseter de que "la calidad es el mejor plan de negocio".

Calidad, corazón y humor, porque sin renegar del septuagenario protagonista y de un personaje femenino que fallece en el primer acto, Up incluye la compañía de un joven boy scout, de un escuadrón de perros que se comunican con un traductor de ladridos y de un pájaro con pasión por el chocolate. Por no hablar de una casa que sobrevuela los altiplanos de Venezuela gracias a 10.000 globos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de abril de 2009