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La Xunta dará la máxima protección patrimonial al pazo de Meirás

Cultura desestima más de 100 alegaciones vecinales y de la familia Franco

El emblemático pazo de Meirás tendrá la máxima protección patrimonial después de que la Consellería de Cultura resolviese desestimar más de un centenar de alegaciones vecinales y de sus dueños, los herederos de Francisco Franco, contra la declaración de la propiedad como Ben de Interese Cultural (BIC), en la categoría de sitio histórico. Una figura que obligará, entre otras medidas, a abrir el castillo al público cuatro días al mes. El pazo es un dominio familiar de la condesa y escritora Emilia Pardo Bazán cuya compra y ampliación fue pagada con fondos públicos, en plena Guerra Civil, para ser regalada al dictador en nombre del pueblo de la provincia de A Coruña.

La Universidad de Santiago, el Consello da Cultura Galega y la Real Academia de Belas Artes dieron su visto bueno al proceso abierto por la Xunta, hace ya año y medio, para reforzar la protección del pazo y darle un mínimo uso público. Dentro de unas semanas y tras superar los numerosos obstáculos levantados por los Franco, el departamento que dirige Ánxela Bugallo llevará ante el Consello de la Xunta el decreto para declarar BIC una propiedad que no sólo se valora por ser un inmueble "de lo más singular de la arquitectura civil de finales del siglo XIX", sino también por la "belleza y grandiosidad de los bosques y jardines" que lo rodean y por el entorno "privilegiado" en el que está, enclavado en Sada con vistas a su ría.

"Ningún edificio de estilo similar iguala al de Meirás en dimensiones, en contexto histórico, en coherencia conceptual y en calidad formal", reza el expediente abierto por Cultura. Y es además un "lugar de memoria", no sólo en tiempos de Pardo Bazán, que lo convirtió en su refugio literario, sino también al pasar a manos de Franco en 1938, porque fue escenario veraniego de la dictadura durante casi 40 años.

La Consellería de Cultura recuerda que el caudillo sumó al pazo "nuevos elementos histórico-artísticos de diferentes procedencias" que incrementaron el valor de la propiedad. Desestimada quedó la alegación de la familia Franco que, además de cuestionar el interés y valor del castillo, llegó a reclamar una indemnización de la Xunta y que sufragase los gastos de vigilancia durante los días de apertura al público.

Cuando el pazo sea declarado BIC, se incrementará su protección y también las obligaciones de conservación por parte de los herederos del dictador, quienes podrán pedir ayudas públicas para cualquier mejora. Cultura cuenta, en los presupuestos de 2009, con 10 millones de euros para subvencionar obras en edificios bajo protección especial.

Las numerosas alegaciones vecinales contra la protección del entorno del pazo de Meirás fueron todas rechazadas. La consellería considera importante preservar el perímetro alrededor de la finca amurallada para conservar "la peculiaridad del paisaje y su situación privilegiada", evitando pantallas a sus hoy excelentes vistas sobre una extensa zona de As Mariñas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de diciembre de 2008