Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Acusados de homicidio seis guardias de Blackwater

Cinco miembros de la empresa de seguridad privada Blackwater, utilizada por Estados Unidos en Irak y Afganistán como apoyo a sus tropas militares, se entregaron ayer a las autoridades federales en Salt Lake City tras haber sido acusados del homicidio de 14 iraquíes desarmados durante un tiroteo en Bagdad en 2007. Un sexto soldado se declaró culpable el pasado viernes.

El incidente, en el que murieron 17 personas -aunque sólo hay pruebas para acusar a los mercenarios en 14 casos- y otras 20 resultaron heridas, provocó fuertes tensiones entre los Gobiernos iraquí y estadounidense. En aquel momento, los guardias de Blackwater, que protegían un convoy del Departamento de Estado, alegaron que dispararon contra los iraquíes en respuesta a los ataques de unos insurgentes.

Un año más tarde, la justicia de EE UU ha llegado a la conclusión de que la historia fue muy diferente, según puede leerse en los documentos de la investigación que ayer se hicieron públicos: "Los seis guardias dispararon con armas automáticas y lanzagranadas sobre civiles desarmados. Ninguna de las víctimas pertenecía a la insurgencia y muchos fueron tiroteados en el interior de sus vehículos mientras trataban de huir", en palabras del fiscal Jeffrey Taylor.

Entre los detalles que ayer se dieron a conocer figura la muerte de uno de los iraquíes por un disparo recibido mientras estaba parado en la calle con los brazos en alto. Una investigación anterior del Gobierno iraquí concluyó que los miembros de Blackwater dispararon sin provocación previa. Ahora, el FBI y la justicia militar de EE UU no sólo lo corroboran, sino que afirman que los únicos que tenían armas eran los propios guardias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de diciembre de 2008