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Reportaje:

El otro toro que pilló a Manolete

Problemas artísticos y financieros mantienen en el aire el estreno de la película sobre el matador - Ni siquiera hay coincidencia sobre el estado del proyecto

El 28 de agosto de 1947, un miura llamado Islero mató en la plaza de Linares a Manolete. El mito estaba servido en sangre. Casi 70 años después, una película que también lleva su nombre y que cuenta su vida y, sobre todo, su amor con Lupe Sino, está a punto de entrar en otra leyenda. La noticia de que Manolete, la película, por fin podría estrenarse en el primer trimestre de 2009 ha puesto otra vez de actualidad un filme envuelto desde su rodaje, hace ya dos años, en la polémica.

Denuncias judiciales, estrenos abortados y todo tipo de problemas relativos al dinero y al planteamiento artístico han convertido el biopic más esperado del cine español en un interminable rosario de calamidades. Ante el anuncio de que por fin hay una nueva fecha de estreno y de que esta vez parece que la cosa va en serio, la mayoría de los implicados (creadores, técnicos y empresarios) muestra cautela.

"Hemos conseguido el embargo de la película", asegura un acreedor

A mitad del rodaje empezaron los primeros problemas

Las escenas de toros han sido el principal problema de montaje

Según su director, Menno Meyjes, el filme está "casi terminado"

Según su director, el holandés Menno Meyjes, la película está "casi terminada". Su distribuidor, Javier Ramírez, de Azeta, asegura que está "totalmente terminada" y sólo falta encontrar una fecha en la que los dos actores, el estadounidense Adrien Brody y la española Penélope Cruz, puedan coincidir para su promoción. Pero la cosa cambia un poco cuando se habla con la agente de Adrien Brody: "Es la primera noticia que tenemos". O con el constructor de los decorados, José Luis Moya, quien asegura que la película está "amenazada de embargo".

Producida por Andrés Vicente Gómez, Manolete (una de las grandes producciones de la industria española de los últimos años) se rodó en 2006. A mitad de su filmación empezaron los primeros problemas cuando el equipo técnico se plantó durante día y medio porque no cobraban. El productor tuvo que personarse en el rodaje y garantizar los sueldos. Las primeras fricciones entre productor y director empezaban a emerger. El problema económico se sumaba a un planteamiento muy diferente de la película. "Eran dos visiones totalmente opuestas", señala un técnico que trabajó en Manolete. Otra trabajadora del filme añade que todo fue, desde el principio, "un disparate desde la producción". "El equipo de dirección", añade, "cobró porque si no, la película no seguía adelante; el resto fuimos cobrando poco a poco. Algunos más de un año después". Uno de los jefes de equipo recuerda hoy con cierta sorna "el mal rollo" que se vivió en el rodaje. "Y también se vivió con pena, porque pocas veces he vivido una situación con tanta tensión y con unos encontronazos tan duros entre el director y el productor", comenta. Tampoco ayudaba, recuerdan otros, ciertos tics de estrella de su actor protagonista, que ni hablaba español ni se mezclaba con el resto del equipo. Además, las dificultades propias que entrañan el mundo del toro se convirtieron en un gran escollo para Adrien Brody.

Hoy, tanto el productor como el director echan tierra de por medio en sus tiras y aflojas. "He tenido desacuerdos de montaje con el director, como ocurre tantas veces", asegura Andrés Vicente Gómez. "Digamos que toda relación entre director y productor debe ser dinámica", afirma Menno Meyjes. Para el director, la gran dificultad de la película y la razón principal de su retraso y de su infinidad de problemas (se ha remontado decenas de veces) está en las 13 horas de corrida filmadas: "Ha sido un proceso complejísimo porque esta película no tenía el presupuesto de una gran producción. Estábamos intentando hacer algo muy difícil, una película muy europea, muy española, pero que necesitaba una tecnología muy avanzada para las corridas. Sé que Andrés Vicente Gómez no tiene buena prensa y que hay una parte sensacionalista en esta historia, pero creo en su nobleza y en su valentía como productor. Yo iré a España después de Navidades para terminar la película porque todavía queda un poco de trabajo que hacer".

El más afectado por los problemas financieros de la película ha sido Construcciones Escénicas Moya, una de las grandes empresas de decorados del cine español, responsable, entre otras, de El laberinto del fauno. En diciembre de 2006 les devolvieron pagarés por un valor aproximado de unos 900.000 euros -"una cantidad desorbitada que nos dejó casi en la ruina", dice José Luis Moya, uno de los propietarios-. A raíz de aquel agujero, la empresa presentó varias demandas judiciales contra Iberoamericana, la empresa de Andrés Vicente Gómez. "Hemos conseguido el embargo de la película y de su estreno", asegura Moya, algo que el distribuidor del filme dice desconocer.

Hace una semana, según explica Moya, los abogados de ambas partes llegaron a un acuerdo por el que productor reconocía la deuda y les entregaba una cantidad "mínima" (100.000 euros, les queda todavía por cobrar 650.000 euros). "Este acuerdo ha conseguido que, de momento, el negativo del filme ya no esté paralizado durante los próximos dos meses, aunque la sentencia sigue su curso". Según este acuerdo, durante dos meses queda en suspenso lo que se llama "remoción" del negativo de la película, es decir su retirada física del laboratorio con vistas a una posible subasta.

La película contó con los asesores taurinos Espartaco y Cayetano Rivera. Agustín de Espartinas fue el doble de Brody. El equipo insiste en que la dificultad de trabajar con toros reales (también se han utilizado reses mecánicas) complicaron y alargaron el rodaje durante mucho más de lo firmado. Y retener a una estrella como Brody más allá de su contrato dispara cualquier presupuesto. La productora utilizó reses procedentes de la ganadería de Espartaco. "¿Se va a estrenar la película? No tengo ni idea. Supongo que entonces cobraré lo acordado. Aunque yo no he tenido problemas con ellos", dice Juan Ruiz Espartaco.

Javier Limón tuvo que terminar la pasada primavera la banda sonora del filme. Le dijeron que la película se presentaba en Cannes. Pero era otra falsa alarma. Según los distribuidores, ahora sí está previsto estrenar Manolete. Con 200 copias y a lo grande. Es decir, arropado por su principal baza: Penélope Cruz y Adrien Brody. Aunque la expectación que despertó desde el principio la película se ha ido diluyendo en los continuos remontajes que intentaban salvarla. La historia de amor, muerte y "duende", como la define su director, sigue buscando su sitio en la leyenda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de noviembre de 2008