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Crisis financiera mundial | El temor de los ahorradores

Los Estados desatan la guerra de los depósitos

Los bancos temen una huida de fondos hacía países con más garantías

Hasta ahora eran los bancos los que luchaban por atraer a los clientes para que depositaran sus ahorros. Pero con la crisis financiera mundial, los Estados se han sumado indirectamente a la carrera por atraer a los ahorradores de otros países ofreciendo garantías adicionales de que su dinero estará más seguro en caso de problemas.

Solbes ha defendido hasta ahora mantener el límite de 20.000 euros

La decisión de Alemania de garantizar completamente los fondos que se depositen en sus entidades financieras dinamita el sistema que funcionaba hasta ahora en la Unión Europea basado en fondos de garantía limitados, entre 20.000 y 100.000 euros por cada cliente y entidad. La tentación de los ciudadanos, atemorizados por las noticias de la crisis, puede ser ahora poner sus ahorros en los bancos de los países con mayores garantías como Alemania o Irlanda ya que, en caso de quiebra, recuperarían todo lo depositado al estar avalados por estos Estados. Por poner un ejemplo gráfico, a un habitante de la francesa Estrasburgo le bastaría sacar el dinero de su sucursal, darse un paseo hasta la ciudad vecina alemana de Khel y hacer un depósito en un banco alemán para sentirse totalmente seguro. Y es que si quiebra su banco actual sólo recuperaría 70.000 euros -garantizados por el Estado francés- mientras que en Alemania se le devolverá todos los ahorros. Como con Internet, cualquiera tiene a su alcance ser cliente de un banco extranjero, se puede provocar un flujo considerable de fondos de ahorradores asustadizos.

En España, el Fondo de Garantía de Depósitos garantiza la recuperación de 20.000 euros por cliente y entidad, por lo que la tentación de acudir a una sucursal de un banco alemán que opere en España, no está descartada. Pero, cuidado, antes de hacerlo, el cliente debe consultar si ese banco está sujeto al régimen de garantía de su país o al español. Por ejemplo, ING Direct funciona bajo el régimen holandés y ofrece una garantía de 38.000 euros. Sin embargo, otros como Citibank, Barclays o el alemán Deustche Bank, se acogen al fondo español y sólo aportarían 20.000 euros en caso de quiebra.

Ese flujo de capitales temerosos ya se ha producido. Irlanda decidió el pasado martes ofrecer garantía total de los depósitos en seis bancos nacionales, convirtiéndose así en el primer país de la UE que tomaba esta medida. Clientes que tenían su dinero en entidades extranjeras, en particular británicas, corrieron a sacarlo para meterlo en los asegurados bancos irlandeses. El flujo de capital provocó la rápida reacción del Reino Unido que, apenas dos días después, decidió aumentar la cobertura para sus bancos hasta las 50.000 libras por cliente (66.000 euros). Grecia también atizó el fuego e implementó garantía ilimitada para los ahorradores. Y Austria baraja unirse también al club.

Todos los esfuerzos de las autoridades comunitarias por armonizar el sistema de garantías bancarias han resultado baldíos. Ni las amenazas de expedientar a Irlanda o a Grecia, ni la propuesta de doblar el límite mínimo en toda la UE de 20.000 a 40.000 euros por cliente, como propuso ayer el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, han servido para frenar esta carrera. Ante el golpe de mano alemán, los gobiernos de los demás países de la UE deberán dar una respuesta para tranquilizar a sus ahorradores.

Y entre ellos, el español. El ministro de Economía, Pedro Solbes, se mostraba días atrás partidario de mantener el límite de los 20.000 euros. Elevarlo supondría mayores aportaciones de las entidades financieras, en unos momentos en los que no les sobra liquidez, o del Estado, sumido en el déficit. Y que nadie se haga ilusiones: incluso con una cobertura total, en caso de una cadena de quiebras, el fondo no alcanzaría y habría que adoptar otras medidas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de octubre de 2008