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Vicente compraba vieiras directamente a los furtivos

La cocinera dice que su "reputación" está "por encima" de este "malentendido"

La restauradora Toñi Vicente compró dos capazos de vieiras frescas sin depurar procedentes de la ría de Ferrol a mariscadores furtivos en al menos tres ocasiones. Fuentes del Ministerio público sostienen que la propia imputada admitió ayer los hechos en su declaración y se prestó a colaborar con la Justicia en la causa abierta para desbaratar una trama que comerciaba ilegalmente con vieiras sin depurar. La cocinera quedó ayer en libertad con cargos tras pasar la noche del viernes en el calabozo.

La Guardia Civil continúa con los registros en otros restaurantes

Hasta la fecha, ocho personas han sido detenidas y otros dos hosteleros de Poio y Sanxenxo figuran como imputados en la causa que inició el juez Alejandro Morán en julio para desarticular la trama. Todos los detenidos: Toñi Vicente, Ramón Queiro, responsable de distribuidora Comercial Xanquei, y seis mariscadores de Ferrol, Narón y Valdoviño, prestaron ayer declaración en los tribunales ferrolanos y están imputados por un delito contra la salud pública penado con cuatro años de cárcel, multa e inhabilitación. El juez decretó prisión incondicional para cuatro de los furtivos, que ingresaron por la noche en Teixeiro, y dejó en libertad con cargos a otros dos. Toñi Vicente y Ramón Queiro abandonaron los juzgados a mediodía en libertad con cargos y sin fianza pero con la obligación de comparecer periódicamente ante el juez. Vicente, conocida por regentar un reputado restaurante en Compostela al que acude asiduamente la clase política, llegó a los juzgados en taxi, acompañada por dos abogados de un despacho coruñés. Tras prestar declaración cuatro horas, declaró sentirse "muy afectada" por la repercusión mediática de su detención el viernes, aunque achacó lo sucedido a "un malentendido". "Creo que voy a salir reforzada y que mi reputación estará por encima" manifestó.

Su abogado, Víctor Espinosa, defendió que el papel de la cocinera en la trama es meramente "circunstancial". "No tiene absolutamente nada que ver y así quedará demostrado" reiteró el letrado. En el establecimiento que regenta en Compostela, la vieira figura como ingrediente clave en cuatro platos de la carta con precios entre los 21 y los 24 euros. Vicente fue detenida el viernes cuando adquiría vieiras a un furtivo en su restaurante.

Según fuentes de la Fiscalía, Queiro habría negado los hechos pese a las escuchas telefónicas que supuestamente lo vinculan a la trama. Cuatro de los seis mariscadores detenidos son viejos conocidos de la policía y mantenían contactos periódicos con el distribuidor y la restauradora. Fuentes próximas a la investigación precisaron que montaron "un negocio muy profesional" con cámaras de frío y distribuían el producto con "vehículos lanzadera". Ayer todos ocultaron su rostro durante los traslados. Extraían la vieira del fondo de la ría ferrolana burlando a los vigilantes. Vendían las vieiras "a euro y medio" la unidad, entre otros, a la empresa con base en el polígono santiagués del Tambre, que presuntamente la distribuyó por toda Galicia. En Ferrol está prohibida la extracción de vieira desde 1995. La venta es ilegal y supone un delito contra la salud pública porque las vieiras acumulan toxina ASP, que provoca daños neuronales y pérdida de memoria. Se están efectuando nuevos registros en otros establecimientos gallegos. El fin de semana, la Guardia Civil decomisó 4.000 kilos de vieiras tóxicas en distintos puntos de la comunidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de septiembre de 2008