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Zapatero subirá las pensiones mínimas un 6% pese a la crisis

Anuncia prioridad en la lucha contra el paro y dice que "no salvará empresas"

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció ayer una subida del 6% de las pensiones mínimas para el próximo año y de un 25% para la legislatura. Presentó esta medida como un símbolo de la respuesta de su Gobierno a la crisis económica. "Si hay que hacer un esfuerzo en el momento actual, hay que empezar por las pensiones", dijo en Rodiezmo (León), durante el mitin organizado por la federación socialista minera, con el que abre tradicionalmente el curso político.

Las pensiones mínimas, que perciben tres millones de personas, subirán en 2009 un porcentaje similar al de la pasada legislatura. Ese porcentaje se situó entonces entre el 28% y el 36%, según el tipo de prestación, informa Lucía Abellán.

El Gobierno mantendrá la inversión en infraestructuras

Zapatero garantizó que, pese a la crisis, mantendrá sus compromisos sociales en materia de prestaciones al desempleo, pensiones y personas dependientes, pero advirtió de que no se dedicará a salvar empresas. "Voy a dedicar los recursos a apoyar a los trabajadores, a los que pierden el empleo, a los pensionistas... Pero que no me pidan dinero para salvar empresas de aquellos que han tenido grandes beneficios a través de procesos que, en muchas ocasiones, no han sido adecuados para la economía".

El presidente también se comprometió a desarrollar la Ley de Dependencia con un presupuesto de mil millones para 2009. Recordó que esta ley, aprobada durante la pasada legislatura, ha permitido que 30.000 familias reciban ya una prestación económica. Y denunció la "hipocresía de la derecha", que "ahora exige que se cumpla, cuando no destinó un euro a este programa cuando gobernó y, además, lo boicotean las autonomías en las que gobierna", en alusión a Madrid y a la Comunidad Valenciana.

Zapatero presentó estas iniciativas como una política alternativa a la del PP, que "reclama recortar gasto social, flexibilidad laboral y la intervención a favor de las empresas".

Anunció también que, en esta etapa de crisis, mantendrá la inversión productiva que crea empleo, como las infraestructuras, y dijo que busca el equilibrio territorial con obras como las del AVE en el noroeste de España. "El país sigue en marcha y con fuerza inversora", expresó.

El presidente no hizo ninguna evaluación ni pronóstico sobre el alcance de la crisis, pero aprovechó para anunciar sus planes para atajarla. Fijó como prioridad para este curso político la lucha contra el desempleo. Y, a tres días de su comparecencia en el Congreso, donde abordará esa cuestión de forma monográfica, adelantó que impulsará la formación profesional y los servicios públicos de empleo.

Aclaró, también, que el Gobierno no tendrá como monotema este curso la crisis económica, como pretende el líder del PP, Mariano Rajoy. Y presentó un plan de actuación al respecto.

Además de los compromisos sociales, anunció una política de ampliación de nuevos derechos y fijó como prioridades la creación, durante esta legislatura, de 300.000 nuevas plazas de educación infantil (para niños de 0 a 3 años). Insistió en su compromiso de reformar la ley del aborto para ganar en "seguridad y garantías jurídicas". Afirmó que impulsará la Ley de Igualdad para que "sea realidad en las empresas".

Entre los objetivos que mantiene para este curso, incluyó las ayudas al alquiler para los más jóvenes, la ayuda internacional a los países pobres (con el compromiso de alcanzar el 0,7% del PIB esta legislatura) y la potenciación de las energías renovables. Es este último punto, descartó la apertura de nuevas centrales nucleares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de septiembre de 2008