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Montilla responde a Solbes que Cataluña "no aceptará imposiciones"

El presidente de la Generalitat afirma que sin pacto, surgirán los "radicalismos"

El presidente de la Generalitat, el socialista José Montilla, respondió ayer al vicepresidente económico, Pedro Solbes, que Cataluña "no aceptará imposiciones" en el nuevo modelo de financiación. Recordó que en esa negociación hace falta sumar complicidades, y advirtió al Gobierno de que no le gusta la música que viene desde el gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero. Montilla quiso replicar así a Solbes, que el jueves subrayó que "si no fuera posible el consenso [para el nuevo modelo de financiación], el Estado puede hacer prevalecer sus criterios".

El líder del PSC prioriza la unidad catalana y lanza un guiño a CiU

Es más, el presidente de la Generalitat y líder del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) afirmó: "No nos pueden dar lecciones"; y añadió que no pueden pedir responsabilidad "aquellos que no la han ejercido", en referencia al Gobierno. Montilla recogía la actitud de los partidos catalanes que ayer se plantaron ante Solbes.

La Generalitat considera que tiene razones para quejarse. "No aceptaremos un mal acuerdo. No nos levantaremos de la mesa, pero tampoco aceptaremos ninguna imposición. No se puede responder con imposiciones a las razones de Cataluña. No se puede hacer y no dejaremos que se haga", dijo Montilla, que quiso dejar grabada la sensación de que la situación actual no es positiva. El presidente catalán y ex ministro apuntó: "Si no se consigue este encaje por la financiación nos veremos desbordados por los radicalismos, sí, pero también por la desafección".

Sobre la situación del tablero de negociación, Montilla aseguró que no se ha movido ficha. "Estamos donde estábamos. Nuestra postura ya fue expuesta el 8 de agosto y quiero dejar claras dos cosas: será un acuerdo basado en las previsiones del Estatuto, con recursos suficientes, y no nos cansaremos de pedirlo". Montilla rechazó implícitamente cualquier atisbo de victimismo. "Es absolutamente de justicia lo que pedimos. No estamos dispuestos a aceptar ninguna acusación de privilegio", afirmó. Lo principal que exige el PSC y el Gobierno catalán es que el nuevo sistema de financiación entre en vigor en 2009, y que respete el Estatuto.

Rodeado del sector más catalanista del PSC, Montilla apostó por no romper las negociaciones "ni levantarse de la silla", pero añadió: "Debemos estar preparados para todo". El presidente catalán aseguró también que dispone de "más razones que descalificaciones". "Lo que nos han propuesto es inconcreto, insuficiente, y no recoge el Estatuto", insistió. Según el líder del PSC, la propuesta del ministro Solbes no contempla los costes diferenciales que Cataluña plantea ni el peso de la población.

Montilla, conductor de la estrategia bilateral de negociación con el Gobierno, hizo hincapié en la necesidad de que en la parte catalana haya unidad. Por ello agradeció "el apoyo de CiU. Y confiamos en que todo el mundo será responsable", dijo.

El presidente de la Generalitat ha vivido esta semana un episodio de tensión interna en el tripartito por las cargas de ERC contra ICV: este partido selló un pacto de última hora con la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, para evitar que fuera el presidente Zapatero quien diera explicaciones sobre la financiación autonómica en el Congreso; y ese pacto indignó a ERC.

"Si estamos unidos, podemos. Necesitaremos muchas dosis de prudencia, discreción, unidad, ambición, determinación y un punto de audacia. Nuestra ambición no es desmesura, y si tenemos la tenacidad de Tarradellas, la convicción de Pujol, la visión de Maragall, podremos", aseguró Montilla que agregó: "Quién ganará será la España plural". Luego pidió reflexión por el trabajo hecho en los últimos años y apuntó que los socialistas catalanes conocen sus "responsabilidades con los ciudadanos, con el Estatut, con la justicia, con la gobernabilidad de España".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de agosto de 2008