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La Generalitat culpa de las averías a las nucleares por recortar gastos

El CSN también vincula los incidentes a la escasez de mano de obra y de mantenimiento

Revolcón público de la Generalitat a Endesa e Iberdrola, propietarias de las nucleares de Ascó y Vandellòs (Tarragona). El Gobierno catalán acusó ayer a las eléctricas de mantener una política de recorte de gastos desde 2002 que ha desembocado en la actual cascada de incidentes en las centrales. Lo hizo por boca del delegado del Gobierno catalán en Tarragona, Xavier Sabater (PSC), quien cargó sin ambages contra la escasa inversión en seguridad que ambas eléctricas destinan a sus complejos atómicos, en declaraciones a Catalunya Radio. "Empezaron una fuerte política de subcontratar empresas para el mantenimiento y la seguridad para así ahorrarse costes. El primer año no se nota, pero al cabo de cinco, las cosas empiezan a romperse", declaró Sabater a este diario.

Sabater: "El primer año de ahorro no se nota, pero al quinto se rompen cosas"

Se trata de la invectiva más dura que la Generalitat dirige a las propietarias de las nucleares. El Gobierno, que asumió como propias las críticas de Sabater, está contrariado por el contraste entre el mal mantenimiento de las nucleares y el beneficio que obtienen en su explotación. La crítica coincide con la reclamación que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) trasladará a las propietarias de las nucleares en la reunión del próximo septiembre. ANAV, consorcio propiedad de Endesa e Iberdrola que gestiona las nucleares catalanas, factura alrededor de 1,8 millones de euros al día.

La escasez de medios y de personal cualificado es una de las batallas que los empleados de las nucleares dan por perdidas. "Cada vez quedamos más arrinconados ante el recorte de costes fijos que imprime la dirección", resumió un técnico de Vandellòs. Varios informes del CSN también vinculan incidentes nucleares a la escasez de mano de obra y de mantenimiento. La sanción de 1,6 millones de euros que este organismo impuso a Vandellòs en 2005 -la nuclear rebajó durante 161 días las normas de seguridad- se asoció a la reducción de inversiones que la nuclear aplicó para "minimizar costes". El alcance de la subcontratación en Ascó y Vandellòs es muy potente, según los sindicatos, pero ANAV rehusó comentar el alcance de las medidas.

El silencio de ANAV durante estos días se rompió ayer. Sus responsables llamaron al delegado del Gobierno catalán, Xavier Sabater, para recriminarle por las críticas que había hecho. Éste rechazó comentar la conversación que mantuvo con un directivo de la nuclear, pero fuentes de la Generalitat denunciaron que tuvo "tintes intimidatorios con anuncios de futuras demandas". El delegado tiene previsto reunirse hoy con directivos de ANAV en un encuentro improvisado y a puerta cerrada que se prevé "tenso".

Sabater no se anduvo con paños calientes. Extendió su crítica a la gestión que las nucleares hacen de sus incidentes, en alusión a la fuga de Ascó que la ANAV ocultó durante meses. "¿Dónde quedan los anuncios de Iberdrola y Endesa, llenos de verde y de energías renovables?", ironizó. "No dan la cara ante los ciudadanos. Parece que se avergüencen de Vandellòs", zanjó.

Precisamente a esta planta llegaron ayer tres técnicos del CSN, que iniciaron sus pesquisas sobre las causas del incendio del pasado domingo. "Va para largo. Sólo compraron el billete de ida", señaló el CSN.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de agosto de 2008