Los precios agrícolas suben hasta un 1.000% entre el campo y el mercado

Los productores hortícolas reciben entre el 31% y el 55% del precio final

Los precios de los alimentos no paran de subir, pero, paradójicamente, los agricultores siguen recibiendo lo mismo que hace varios años. Los márgenes comerciales, que en algunos casos han llegado al 1.000% desde el campo a la mesa en algunos productos en las últimas semanas, han puesto al sector al borde de la quiebra, por lo que las organizaciones agrarias amenazan con un verano caliente. La Unión de Pequeños Agricultores (UPA) reclama del Gobierno una ley de márgenes comerciales que ponga freno a una situación "abusiva" por parte de las grandes distribuidoras.

La UPA ha elaborado un informe con diez productos donde se constata que la temporada de frutas de hueso y verduras de temporada continúa con los mismos márgenes comerciales que se vienen denunciando desde el año 2003. Melocotones, cerezas, sandías o albaricoques llegan a cotizar en el mercado hasta un 1.000% más de lo pagado al agricultor, a pesar de que ninguno de estos productos requiere apenas de trabajos de manipulación que justifique semejante incremento.

Tres grandes grupos de distribución acaparan el 49,5% del mercado

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El secretario general de UPA en Andalucía, Agustín Rodríguez, culpa de esta situación al progresivo aumento de la concentración de la demanda en origen en tres grandes grupos de distribución -Carrefour, Mercadona y Eroski-, que acaparan una cuota de mercado por facturación del 49,5%, frente a alrededor de 900.000 agricultores y cerca de 4.000 entidades asociativas agrarias en todo el país, lo que, a su juicio, genera "un desequilibrio de fuerzas en la cadena con consecuencias negativas y directas para todos". La UPA ha pedido incluso a la Fiscalía General del Estado que inicie una investigación sobre la política de fijación de precios y los márgenes comerciales de las grandes cadenas.

Todos los cultivos se encuentran afectados en mayor o menor medida, pero en Andalucía llama la atención el sector oleícola, con los mismos precios en origen que hace 20 años y con la certeza de que un tercio del olivar andaluz se encuentra por debajo del umbral de la rentabilidad. "Se ha dejado en manos de las grandes superficies la política de precios sin ningún tipo de regulación y eso es algo insostenible para el agricultor; el Estado no puede hacer renuncia de sus obligaciones y debe tomar medidas para permitir la supervivencia del campo", subraya Rodríguez.

La UPA ha puesto en marcha la campaña Precios Justos Para Nuestros Productos, y ya lleva recogidas miles de firmas para sacar adelante una iniciativa popular contra los abusos en los precios agroalimentarios. La intención es llegar a las 500.000 firmas para que se implante un código de buenas prácticas comerciales que autorregule las relaciones entre todos los eslabones de la cadena, desde el origen al destino. También otras organizaciones agrarias y las asociaciones de consumidores se han sumado a esta campaña para demandar del Gobierno iniciativas para acabar con las oscilaciones en los precios.

En esta línea, la Junta de Andalucía ha presentado a los representantes de la Interprofesional de Frutas y Hortalizas (Hortyfruta) de Almería el primer Estudio de Costes y Márgenes Comerciales. Del mismo se desprende, en cuanto al precio percibido por el agricultor, que éste supone entre un 31% y un 55% del precio final medio de campaña, concretamente el 55% del pimiento en el canal tradicional y el 31% del pepino en ese mismo canal.

Este primer informe -elaborado a partir de los datos de ventas de la campaña 06-07 del tomate, pepino y pimiento- establece una diferencia entre los dos canales de comercialización. Así, se distingue entre el canal tradicional, donde el agricultor entrega la mercancía en la alhóndiga, posteriormente es trasladada a los mercas y se vende en las tiendas tradicionales; y el canal moderno de comercialización, donde las comercializadoras en origen y las plataformas de compras entregan los alimentos a los supermercados, hipermercados y tiendas descuento.

Entre las conclusiones alcanzadas, el estudio desvela que casi el 50% de las ventas del tomate, pimiento y pepino se realizan en tiendas tradicionales, mientras que el 20% se adquiere en supermercados y el 10% en hipermercados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 26 de julio de 2008.

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