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Reportaje:

¿La mejor universidad? Depende de lo que busque

Navarra y Pompeu Fabra destacan en el 'ranking' de CyD

¿Cuál es la mejor universidad española? Pues depende de lo que busque. Si es calidad docente, la Pública de Navarra y la Pompeu Fabra de Barcelona; si es investigación, la de Barcelona y la Autónoma de Madrid, según el último informe de la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CyD), presentado ayer en Madrid. La fundación propone una "aproximación tentativa" de ranking de campus públicos presenciales haciendo no una, sino 19 clasificaciones (por gasto por alumno, ingresos por I+D, solicitudes de admisión, la nota media de los nuevos estudiantes, o los que la abandonan sin terminarla) para ver qué universidades están siempre en los primeros puestos.

Así, en capacidad de atracción y calidad docente destacan la Pública de Navarra y la Pompeu Fabra. En calidad del doctorado sobresalen la Politécnica de Cataluña, la Universidad de Barcelona, Salamanca y Santiago de Compostela. Tras la Autónoma de Madrid y la de Barcelona, en investigación, están un poco más lejos Santiago de Compostela y Córdoba. El informe de CyD, con datos de 2004-2005, pone muchas prevenciones a su propio intento de clasificación, pero parece que la comunidad universitaria (en un entorno, el español, muy reacio a este tipo de comparaciones) se va a tener que acostumbrar al debate de sus resultados, campus a campus, por el incremento paulatino de la competencia entre universidades. Y, sobre todo, en un contexto en el que se empieza a hablar (en un proceso que parece un poco atascado) de vincular la financiación de las universidades, al menos en parte, a sus resultados.

De esto último habló la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, durante la presentación del estudio en la Fundación Rafael del Pino, junto a la presidenta de CyD, Ana Patricia Botín, y el director del estudio, Martí Parellada. Garmendia expuso su propósito de colocar las universidades españolas entre las mejores del mundo en 2015. Unos campus que mejoran lentamente, según el informe de CyD, en investigación y transferencia de conocimiento (las patentes crecieron en 2006 un 81% y un 62% la creación de empresas que surgen de proyectos de investigación), pero con cifras todavía muy modestas. Y un sistema con debilidades preocupantes. Por ejemplo, que cuatro de cada cinco alumnos tardan en terminar la carrera más tiempo del establecido o que sólo hay un 1,6% de universitarios de otros países (la media de la OCDE es del 8%).

Unas debilidades en las que insistió el comisario europeo de Educación, Jan Figel: "Si los españoles sois tan buenos en fútbol, ¿por qué no vais a serlo en educación?". Figel repitió esta idea varias veces ante la mirada del presidente de los rectores, Ángel Gabilondo, que aseguró que las universidades afrontan sin miedo el reto que les espera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de junio de 2008