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La planta de Puleva para por falta de materia prima

Los directivos esperan normalizar la producción el lunes

El ruido habitualmente es ensordecedor, pero ayer no se escuchaba prácticamente nada en la planta que Puleva tiene en Granada. Desde el pasado miércoles se quedaron sin materia prima, "ni una gota de leche", decían, a consecuencia del paro de los transportistas, por lo que la dirección tuvo que pedir a los trabajadores que se tomaran días de permiso porque no había posibilidad de continuar con la actividad.

"Las pérdidas pueden ser de hasta dos millones de euros diarios"

Las máquinas que habitualmente tratan y envasan la leche y derivados lácteos en la planta granadina estaban ayer paradas y los pocos empleados que se encontraban en la fábrica aprovechaban para realizar tareas de limpieza y mantenimiento en las instalaciones. "Es muy extraña esta situación", relataba uno de los responsables de la planta. "Aquí no se puede ni hablar normalmente".

Ayer sí era posible porque desde el pasado domingo no había entrado ni un solo camión en la fábrica, que a diario suele recibir un millón de litros de leche en sus instalaciones, desde donde también sale una cantidad similar de los diferentes productos ya tratados y envasados.

Desde el pasado lunes se acumulan en el almacén. Las pérdidas pueden alcanzar hasta los dos millones de euros diarios, según las estimaciones realizadas.

Los trabajadores y directivos de la planta estaban desconcertados por la situación, aunque se prevé que se normalice a lo largo del fin de semana, puesto que se ha garantizado la llegada de varios camiones desde el centro de logística del grupo, ubicado en Sevilla.

Los empleados, sin embargo, no daban crédito a lo que estaban viviendo. "Jamás he visto algo así", manifestó uno de los afectados, que puso de relieve la "preocupación" existente entre los trabajadores.

"No nos queda margen de maniobra", lamentó otro. "Si no tenemos materia prima no podemos hacer nada". Por ello no pusieron obstáculos a las vacaciones adelantadas que han tenido que tomarse en pleno mes de junio al no llegar camiones con leche a la planta. De la posibilidad de presentar un expediente de regulación de empleo si la situación no mejora no quiso decir ayer nada la empresa.

"En la reunión que tuvimos el jueves tampoco se abordó esa opción", indicó uno de los miembros del comité de empresa. Lo cierto es que "estamos muy preocupados por la situación", ya que esto afecta no sólo a los 600 trabajadores de la planta, sino también a otros sectores como el ganadero y el de servicios, por ejemplo, que dependen de la fabricación en Granada.

"No se ha puesto pega alguna por parte de los trabajadores", indicó Miguel Ángel Pérez, delegado sindical. "La colaboración ha sido total pese a la preocupación existente", añadió

El desolador aspecto que presentaba por la mañana el muelle de carga, sin camiones, recobrará la normalidad durante el fin de semana porque por la tarde se abrió la zona de recepción, a la que no llegaba mercancía desde el pasado fin de semana.

El lunes se podrá retomar la actividad. "La dirección así nos nos lo ha comunicado", señaló a última hora de la tarde Pérez.

Ayer mientras tanto, apenas se veían empleados por las instalaciones del Camino de Purchil, en las que la imagen habitual es un continuo ir y venir de profesionales, y un trajín incensante de camiones.

Las barreras de seguridad sólo se levantaban para que salieran o entraran los pocos empleados que habían ido a trabajar.

Las cuatro plantas lácteas que tiene Puleva en España tuvieron que paralizar su actividad el pasado jueves a medida que se fueron agotando las reservas, ya que los piquetes no permitieron el acceso a las fábricas. Incluso intentar entrar con furgonetas a los centros de producción fue "imposible", según la empresa.

No sólo el personal de la fábrica, unos 350 trabajadores, se ha visto afectado. En administración, con más de 200 personas, estaban también "fastidiados", según se lamentó ayer uno de los empleados de las oficinas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de junio de 2008