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El debate de investidura

En busca de un pacto social contra la crisis

El candidato pretende acordar con empresarios y sindicatos las principales medidas económicas

Lucía Abellán

José Luis Rodríguez Zapatero pretende que empresarios y sindicatos sean sus principales compañeros de viaje en esta legislatura, que arranca con graves problemas económicos. A ellos apeló en los primeros minutos de su intervención ante el Congreso para superar la actual desaceleración económica. En la recta final les ofreció "un nuevo compromiso de diálogo social". La importancia otorgada a la economía en este periodo y el convencimiento del Gobierno de que toda medida pactada es más eficaz confieren a los agentes sociales un papel primordial en los próximos meses. Zapatero prometió dirigir a CEOE, UGT y Comisiones Obreras la primera llamada telefónica una vez investido como presidente. El discurso de ayer deja pistas claras sobre qué planteamientos les trasladará: "Impulsaremos, en el marco del diálogo con los agentes sociales, nuevas reformas en el ámbito laboral y de Seguridad Social". Zapatero persigue "un gran acuerdo económico y social" que incluya "los asuntos que influyen en la competitividad de nuestro tejido productivo".

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Empresarios y trabajadores coinciden en el diagnóstico: la necesidad de fomentar la competitividad de la economía, pero difieren en las recetas. Zapatero lanzó guiños a unos y a otros, quizá con mayor ahínco hacia los sindicatos. A ellos les dedicó la subida del salario mínimo de los 600 euros actuales a 800 en toda la legislatura. También la mejora de las pensiones mínimas para los jubilados con cónyuge a su cargo y las viudas mayores de 65 años. La reducción de la temporalidad al 25% de los asalariados (ahora es el 31%) y la promesa que presidió todo el discurso de que no habrá recortes sociales completaron este capítulo de gestos a los trabajadores.

A la patronal se dirigió el adelanto de las devoluciones de IVA a las empresas para que dispongan de más liquidez -ahora tardan un año-, la reducción de las cargas administrativas que soportan los emprendedores, la voluntad de reducir impuestos "dentro de los márgenes que permita la estabilidad presupuestaria" y las subvenciones a la contratación de mujeres mayores de 45 años.

Respecto la construcción, sector "sujeto hoy a un acusado ajuste", en palabras de Zapatero, las propuestas pretenden un difícil equilibrio entre el proteccionismo y la caída libre. Como señuelo principalmente para las empresas, mejorará la fiscalidad de la rehabilitación de viviendas con el fin de aliviar las cargas y hacerla más atractiva. Además, se adoptará un plan especial de recolocación de parados de la construcción que contempla ayudas económicas para quienes necesiten reciclarse. El principal gesto para los asfixiados por una hipoteca consistirá en una ampliación del plazo del préstamo sin coste adicional.

Aunque sólo el secretario general de UGT, Cándido Méndez, escuchó en directo el discurso, sus homólogos en CC OO y CEOE tomaron buena nota de lo dicho. Los agentes sociales se saben protagonistas de esta legislatura. "Esto va a ser tarea de todos", resumió Zapatero.

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Sobre la firma

Lucía Abellán
La redactora jefa de Internacional de EL PAÍS ha desarrollado casi toda su carrera profesional en este diario. Comenzó en 1999 en la sección de Economía, donde se especializó en mercado laboral y fiscalidad. Entre 2012 y 2018 fue corresponsal en Bruselas y posteriormente corresponsal diplomática adscrita a la sección de España.

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