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La falta de tiempo y la saturación sublevan a los médicos de primaria

Los paros en Madrid, Galicia, Asturias y Castilla y León dividen a los sindicatos

No importa el color del Gobierno autonómico ni la afinidad política de los sindicatos. El descontento se extiende entre los médicos de atención primaria. Cuatro comunidades autónomas inician estos días una serie de paros (Madrid y Galicia ya lo han hecho; esta semana se apuntarán Asturias y Castilla y León). Hay un denominador común para las quejas: la falta de recursos y el aumento de la demanda.

El Ministerio de Sanidad no puede imponer su plan de atención primaria

La atomización de las protestas les quita visibilidad ante los pacientes

"La sanidad pública está revuelta". El sector vive desde hace meses una sucesión de crisis, indica Javier González Medel, de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP). María José Alende, secretaria general de la Federación Estatal de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CC OO, un sindicato que no apoya las últimas protestas y que es mayoritario en el sector, coincide con el diagnóstico.

Y es que, desde que la gestión del sistema sanitario pasara por completo a manos autonómicas, en enero de 2002, no ha habido comunidad que no se haya visto agitada por una protesta de los facultativos y otros grupos del personal sanitario.

Las últimas son los paros de 15 minutos que iniciaron ayer los médicos de primaria en Madrid, y algunos de sus colegas en Galicia. Las transferencias juegan a favor de las administraciones. Las movilizaciones se escalonan, y el impacto de las protestas pasa inadvertido. Pero no el malestar de los protagonistas.

La procesión "va por barrios", dice González Medel. En Madrid, los paros de ayer son continuación de la protesta, de más de un lustro, que pide que los médicos de primaria puedan dedicar de media 10 minutos a cada paciente. "La diferencia es que cuando empezamos teníamos cinco minutos; ahora sólo podemos dedicar dos", dice la responsable de Primaria en Madrid de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), Ana Giménez.

Madrid sería un buen ejemplo del deterioro de la primaria, coinciden la FADSP y CESM. "Esta vez, el director de Recursos Humanos de la Consejería de Sanidad, Armando Resino, ni siquiera se ha molestado en fijar unos servicios mínimos. Es una desfachatez", critica Giménez. Esta Comunidad va a dedicar este año menos recursos que el anterior, indica González Medel.

Una situación así tendría que ser una bomba. Pero luego los usuarios casi no se enteran. "Pensé que se iba a notar más, la verdad", comentaba a yer Pedro Herrero, a punto de entrar en la consulta, en el centro de salud Goya, en Madrid. Era uno de los pocos pacientes que estaban enterados de los dos paros de 15 minutos. Él tuvo que esperar 20 minutos: "Lo normal", decía con resignación. A pesar de los carteles que colgaban de las paredes, Eva y Daniel se enteraron del paro por la pediatra de su hijo de cinco meses: "Estamos de huelga; vuelvo en 15 minutos", les avisó. "Entiendo perfectamente la protesta. Es un desastre cómo funciona la pediatría", se solidarizaba Eva. De los 26 médicos del centro, 22 bajaron a la puerta para pedir "más tiempo asistencial". Esperanza Gálvez tenía ayer 44 pacientes para cuatro horas de consulta. "No nos da tiempo", resumía. "Un paciente de pediatría necesita 15 minutos y ahora lo atendemos en tres o cuatro", se quejaba Soledad Gallego.

En el caso de las protestas sanitarias hay un factor que siempre juega a favor de las consejerías: como se trata de una atención esencial, los servicios mínimos son altos. "En la última huelga para el Summa 112 fue del 100%, para pediatría el 80%, y para primaria el 70%", dice Giménez.

Este hecho, junto a la división de los sindicatos, hacen que las quejas de los médicos no adquieran el peso que quisieran. Además, se unen otros intereses. En Galicia, por ejemplo, la huelga del día 24 tuvo un impacto mínimo: de 1.322 médicos del turno de mañana, sólo pararon 40. Alende, de CC OO, lo explica porque en Galicia se había firmado ya un acuerdo, y el paro ha sido promovido por un sindicato nuevo, O'Mega, que "quiere pillar espacio". En Castilla y León, el paro provocó la suspensión de 150.000 consultas y 65.000 intervenciones quirúrgicas en toda la Comunidad, según la procuradora socialista Victorina Alonso.

También hay críticas desde Madrid a la huelga anunciada en Asturias. "No es por las condiciones laborales, porque ellos ni siquiera tienen turno de tarde", dice Giménez. En cambio, el Principado es la única comunidad en la que no se ha desarrollado la carrera profesional (el sistema de recompensas y promociones), añade la médica. Los médicos de primaria asturianos están convocados el jueves y el viernes, aunque las negociaciones para intentar llegar a un acuerdo continuaban ayer, informa Javier Cuartas. El principal motivo es la pretensión del Servicio de Salud del Principado (Sespa) de implantar en las zonas urbanas un turno de tarde a la semana para cada profesional, sin hacer más horas de trabajo.

La situación puede ir a peor, según los sindicatos. "La estrategia de Atención Primaria 21 que aprobó el Ministerio de Sanidad es una declaración de intenciones que está muy bien, pero como el ministerio no tiene forma de obligar a las comunidades a cumplirla se queda en agua de borrajas", dice González Medel.

Y hay otras causas de descontento. "Hace falta una reflexión tranquila sobre cómo formar a los profesionales para que atiendan a una población con nuevos perfiles culturales", reflexiona Alende. "Y frenar políticas privatizadoras que se llevan a cabo en Madrid, pero también en Cataluña", apostilla González.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de marzo de 2008