El Ejército mata al 'número dos' de las FARC en Colombia

Bogotá afirma que se trata del "golpe más contundente" contra la guerrilla

Por primera vez, en la larga historia del conflicto colombiano, el Ejército golpeó la cúpula de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Raúl Reyes, uno de los cinco miembros del secretariado, máximo órgano de dirección de esta guerrilla de origen comunista, murió en un ataque del Ejército. La operación, iniciada al amanecer del sábado, fue en territorio ecuatoriano, casi dos kilómetros más allá de la frontera del sureño departamento de Putumayo.

Raúl Reyes, de 59 años, era el portavoz de la guerrilla Muchos confían en que ahora se refuerce el ala política de las FARC
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El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, confirmó la noticia y dio detalles de la información de espionaje, que supo que el frente 48 estaba cerca de la frontera y que al sitio llegaría Reyes el 29 de febrero. Se preparó todo para sorprenderle. Pero, según el ministro, las unidades aerotransportadas que se acercaban al lugar "fueron atacadas desde el lado ecuatoriano".

Santos aseguró que "obraron con prudencia, que se informó al presidente ecuatoriano, Rafael Correa, y se procedió al ataque desde el lado colombiano, siempre con la orden de no violar el espacio aéreo ecuatoriano". Un soldado y 17 guerrilleros murieron en el ataque, entre ellos la esposa del comandante insurgente. El cuerpo de Reyes -alias de Luis Edgar Devia- fue trasladado a Colombia "para evitar que se lo llevara la guerrilla". El secretario del Partido Comunista Colombiano, Jaime Caicedo, dijo que los militares tuvieron el apoyo del Comando Sur de Estados Unidos.

Las relaciones entre Colombia y Ecuador no han sido fáciles; están marcadas por el impacto del conflicto colombiano en la frontera. Uno de los cuatro rehenes en poder de las FARC liberados unilateralmente el pasado miércoles aseguró que, en su largo cautiverio de más de seis años, una vez durmió en Ecuador. Muchas veces se dijo que Reyes utilizaba al vecino país para esconderse.

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Raúl Reyes era el portavoz de las FARC, el jefe del frente internacional, el que daba las entrevistas, el contacto de la guerrilla con el mundo. Estuvo al mando del equipo negociador en el último intento de paz con el Gobierno de Andrés Pastrana. En medio de este proceso, salió de las sombras y, vestido de traje y corbata, realizó una gira por Europa. También fue el único delegado de las FARC a una reunión con autoridades estadounidenses, en Costa Rica.

De 59 años, se unió a la guerrilla cuando tenía 20, después de su paso por las juventudes comunistas y de trabajar en la multinacional Nestlé. El Departamento de Estado de EE UU ofrecía cinco millones de dólares por su captura. Se le considera parte del núcleo duro de la organización. Contra Reyes había 121 procesos abiertos.

Indiscutiblemente, este golpe al corazón del grupo insurgente más poderoso y antiguo del país es un gran éxito en la política de seguridad democrática, eje central del actual Gobierno.

A Reyes le seguían los pasos desde hace meses. En una redada en un caserío del río Putumayo se logró información precisa sobre el anillo de seguridad que protegía a este comandante. Una llamada de su teléfono satélite fue la clave para su ubicación. También se seguía a Alfonso Cano, otro de los miembros del secretariado. El Ejército estaba decidido a ir por los cabecillas. El golpe de ayer marca un nuevo hito en la lucha contra esta guerrilla que tiene más de 17.000 hombres en armas.

Con la muerte de Raúl Reyes, muchos esperan que se refuerce el ala política de la guerrilla en detrimento de la militar. Cano o Iván Márquez -quien estuvo recientemente en el palacio de Miraflores con el presidente Hugo Chávez- son los llamados a reemplazarle.

Raúl Reyes, en una fotografía tomada en julio de 2005 en la selva colombiana.
Raúl Reyes, en una fotografía tomada en julio de 2005 en la selva colombiana.AFP

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