ELECCIONES 2008 | Campaña electoral

Los candidatos evitan la economía

Todos los partidos eluden referirse a este tipo de problemas en los mítines

Los focos y el confeti desaparecerán de la política cuando la campaña toque a su fin. La realidad se impondrá después y todos los economistas vaticinan que habrá pocas alegrías. El fantasma de la crisis se asoma por las esquinas. El miedo al fin de fiesta se ha instalado en los mítines electorales de la política española. Mariano Rajoy martillea a José Luis Rodríguez Zapatero con la inflación con la misma intensidad que en su día José María Aznar lo hizo con Felipe González acerca del paro, el derroche y la corrupción.

Los partidos de Cataluña parecen empecinados en demostrar que son diferentes. Una vez más. Los candidatos catalanes han apartado la economía del primer plano de sus actos de campaña. Los problemas del bolsillo sólo aparecen en los actos reservados a empresarios y economistas.

Ni siquiera el PP catalán se ha subido al carro de Rajoy. Dolors Nadal evitó ayer, como viene haciendo en toda la campaña, referirse a la crisis. Los 300 incondicionales que la escucharon en Sant Andreu de Llavaneres aplaudieron a rabiar las críticas a las "mentiras" de Zapatero sobre ETA. Pero de crisis, ni mu. Sus críticas a la marcha de la economía los reserva a los actos dirigidos al mundo económico, como el de ayer en el foro Tribuna Barcelona. Allí sí se explayó, informa Maiol Roger. "El señor Solbes nos dejó los peores datos de inflación en 1995, y nos los volverá a dejar en 2008", dijo Nadal.

Fue la excepción. El PP catalán sólo desentierra el catastrofismo económico en los mítines cuando visitan Cataluña los dirigentes del partido. Hoy tendrá ocasión de volver a hacerlo. El gran fichaje de Mariano Rajoy, Manuel Pizarro, regresa a Girona para hablar... de ¡economía!

El otro partido que presume de tener un programa económico alternativo, CiU, lo exhibe poco en los mítines. Josep Antoni Duran Lleida se limita a criticar el "alarmismo" del PP y el triunfalismo de Zapatero. También clama porque se supriman los impuestos de sucesiones y patrimonio. Poco más.

¿Creen los partidos que la economía no interesa? No deberían. La última encuesta de la Generalitat confirma que los catalanes tienen desde hace unos meses una percepción de la economía tan pesimista como la del resto de los españoles. Incluso más. El 35,7% de los catalanes cree que la economía va mal o muy mal frente al 35,5% de españoles. La previsión de futuro es más pesimista. El 52% cree que la situación empeorará este año y sólo uno de cada diez cree que mejorará.

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La economía doméstica, los salarios y el paro saltan de los grandes discursos para ceder protagonismo a otros asuntos macroeconómicos, como la nueva financiación de la Generalitat. Los socialistas catalanes defienden el pacto entre el ministro y el consejero de Economía, Pedro Solbes y Antoni Castells, respectivamente (34.000 millones para infraestructuras) como el maná que aliemntará a todos los catalanes. Iniciativa hace algo parecido con el nuevo sistema de financiación de la Generalitat. Mientras, ERC culpa de casi todo al "expolio fiscal".

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