El Consell combate el fracaso escolar con clases en julio

La tasa de jóvenes de 16 años sin título de ESO crece 8,2 puntos desde 2000

La Generalitat presentó ayer, en una reunión informal con un jefe de área de Educación, su flamante proyecto Exit para corregir el fracaso escolar en los institutos públicos (esbozado hace dos sábados por el consejero), orientado a reducir la tasa de alumnos de 16 años que salen del sistema educativo sin el título de graduado de Secundaria.

Una cifra que en la Comunidad Valenciana ha crecido 8,2 puntos desde el año 2000, lo que supone que 16.000 jóvenes se incorporan al año al mercado laboral sin la cualificación mínima exigida por la Unión Europea.

Los sindicatos se oponen a convalidar las clases de verano por créditos

La Generalitat, gobernada por el PP desde 1995, se comprometió -por boca del técnico Jesús García- ante los cuatro sindicatos de la enseñanza pública a "corregir" este desfase para "cumplir con los Objetivos de Lisboa en 2010 de reducir el fracaso al 15%". Y pretende hacerlo mediante "tres días de clases de refuerzo en el mes de julio, de tres horas; y solo de tres materias instrumentales [Matemáticas, Lengua Castellana y Valenciano] y una opcional [Inglés]".

El programa está pensado para los alumnos de 4º curso de la ESO con problemas para pasar a Bachillerato. "Y solo para un determinado perfil de alumno: con un máximo de cuatro asignaturas suspendidas y que voluntariamente quiera recibirlo", precisó Miguel Ángel Vera, de CC OO, que calificó el plan-"sin dotación presupuestaria y con profesorado voluntario"- de "testimonial, vago y electoralista". De igual modo, Gerardo Fernández, de Fete-UGT, acusó al Gobierno popular de "improvisar", mientras el STEPV recordó que debería implantar acciones concretas "todo el curso" (aumento de los programas PROA de refuerzo, más profesorado de apoyo y reducción de ratio alumno/profesor). Los sindicatos coinciden en que el combate al fracaso escolar pasa por "un plan global", y más recursos.El Plan de Refuerzo, Orientación y Programa Educativo (PROA) cuenta con "un presupuesto de 6.014.515 euros aportados a partes iguales por el Ministerio de Educación y el Gobierno valenciano, de acuerdo con la petición de sus centros y sus necesidades". No obstante, la Generalitat informaba el 27 de octubre pasado de que "las peticiones de estos programas no habían abarcado la expectativa del ministerio" y que, por tanto, "la cuantía económica de que dota el ministerio a esta comunidad" se redujo al inicio del curso 2007-2008 de poco más de 6 millones a 3,2 millones de euros.

La Consejería de Educación justificó a finales de octubre que "la primera asignación del ministerio [para esta comunidad] fue mayor en un primer momento que pero que se recortó tras ver las solicitudes de los centros a la aceptación de los programas PROA del ministerio". Y zanjó el asunto tajante con el argumento de que "la cuantía final [3,2 millones a cofinanciar] se ajusta a las necesidades de este programa". Esta posición choca frontalmente con la "preocupación" mostrada ayer por el técnico de Educación en una reunión con los sindicatos de la enseñanza, en la que reafirmó el "compromiso" -por otra parte tan reiterado por el presidente Francisco Camps- de lograr que "el 85% de jóvenes de 16 a 24 años obtengan el título de bachiller".

Choca también con el exceso de "voluntarismo" y el "déficit presupuestario" de los programas para combatir el fracaso en la Comunidad Valenciana, según los sindicatos, dada la curva exponencial creciente de "fracaso esolar" y también de "abandono escolar" (es decir, aquellos jóvenes de entre 14 y 16 años que ni siquiera continúan sus estudios de Secundaria) experimentado por la Comunidad Valenciana entre 2000-2004: cuando pasó de ser la sexta a la cabeza de las autonomías con menos fracaso (con un 25,9%) a descender 11 puestos hasta ocupar el quinto lugar por la cola con el 34,1% de fracaso escolar en 2004.

La consejería solo reconoce oficialmente que el curso pasado se promocionaron solo el 74,3% de los alumnos de cuarto de ESO, lo que supone que "se ha reducido un 1,2% respecto a 2005". Y sostiene, según explicó ayer el técnico, que el plan de choque se completa con la puesta en marcha la semana pasada en 14 centros de 11 municipios de medidas para combatir el absentismo entre alumnos con problemas severos de adaptación escolar y de exclusión social. Un plan piloto específicamente para 140 alumnos de 13 a 16 años, con un presupuesto de 600.000 euros (cofinanciados por el ministerio) y con 19 profesores de apoyo más.

Los sindicatos insisten en que el plan es "necesario, pero mal planteado". El STEPV rechaza además la convalidación de estas horas en forma de créditos a la que podrá acogerse el profesorado voluntario de esas cuatro materias, por ser "discriminatorio" para el resto de docentes, y se opone a que puntúe "en concursos de traslados o comisiones de servicio", en vez de retribuirlas como ocurre en otras autonomías. "Pretenden convalidar tres semanas y media por 100 créditos", rechazó UGT. "Esto es una especie de certificado de voluntariado social o del buen trabajador propio del régimen anterior", remató CC OO. En este punto, todos los sindicatos (incluido el derechista Anpe) exigen que cualquier modificación de las condiciones laborales docentes se negocie en el marco legal establecido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 20 de febrero de 2008.

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