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El presidente de Chad resiste y acusa a Sudán de apoyar a los rebeldes

Aviones franceses evacuan a 580 extranjeros, entre ellos seis españoles

Las tropas leales al presidente chadiano, Idriss Déby, resistían ayer la presión de los rebeldes e incluso habían logrado ganar algo de terreno en los alrededores del palacio presidencial gracias al uso de helicópteros y tanques, según algunas agencias internacionales. El Ejército y los guerrilleros luchaban ayer por el control de Yamena, la capital, con la población civil atrapada en medio de los combates. Fuentes humanitarias aseguran que en las calles había "decenas de cadáveres" y los hospitales trataron a más de 300 heridos.

Los analistas coinciden en que el tiempo juega a favor de Déby, que el sábado rechazó la posibilidad que le ofrecía Francia, su mentor, para abandonar Chad. El presidente que gobierna con puño de hierro el país centroafricano desde 1990 logró, en cambio, la mediación de Libia para alcanzar una corta tregua la noche del sábado que le permitió ganar tiempo para reorganizar a sus fieles. Su situación sigue siendo muy precaria, aunque ya en 2006 logró repeler -entonces con indisimulada ayuda francesa- una ofensiva rebelde que había llegado a las puertas de Yamena.

Las autoridades chadianas acusan abiertamente al vecino Sudán de estar detrás de la ofensiva rebelde, lanzada justo antes de la llegada -ahora aplazada- de las tropas de la UE en misión humanitaria al convulso este del país, que alberga a más de 200.000 refugiados de Darfur y 150.000 desplazados internos. El ministro de Minas incluso lo consideró una "declaración de guerra" por parte del país vecino, al que acusó de respaldar con helicópteros el avance rebelde en el este.

Jartum negó tajantemente las acusaciones, pero la colaboración entre Sudán y los rebeldes chadianos está bien acreditada, como también lo está la conexión de Déby con los guerrilleros de Darfur alzados contra el régimen sudanés: los conflictos de Chad y de Darfur están interrelacionados.

Francia, que ha sido tradicionalmente el mayor sostén de Déby, mantuvo ayer el apoyo formal al régimen -subrayado de forma contundente por el propio Nicolas Sarkozy-, aunque los 1.400 soldados que tiene desplegados en el país han evitado por ahora intervenir y se concentran en evacuar a extranjeros: más de 580 habían abandonado ayer el país, entre ellos media docena de españoles. Fuentes diplomáticas explicaron que la treintena de españoles que vive en Chad están localizados y a salvo y que los religiosos han decidido quedarse.

Chad, país desértico de 10 millones de habitantes, es uno de los más pobres del mundo. Pero su importancia estratégica ha aumentado desde que en 2003 empezó a exportar petróleo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de febrero de 2008