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Un pueblo leonés consume agua con 10 veces más arsénico del permitido

Los cerca de 300 habitantes de Nistal (León) han estado bebiendo, duchándose y cocinando con agua contaminada con arsénico al menos desde el pasado mes de octubre. El agua corriente del pueblo tiene 10 veces más arsénico del porcentaje permitido por ley. El pasado mes de diciembre, un análisis oficial del laboratorio municipal de León, a 35 kilómetros de distancia, así lo aseguró. En letras mayúsculas, el texto del laboratorio advierte de que el agua no es apta para el consumo y así se hizo saber en un concejo público hace cuatro días.

El agua de Nistal procede, desde hace tres años, de un pozo a 200 metros de profundidad. El departamento de Sanidad de la Junta de Castilla y León achaca la gran concentración de arsénico en el agua a la disminución del acuífero desde el pasado mes de octubre, pero los vecinos aseguran que siempre ha habido problemas. El delegado de la Junta en León, Eduardo Fernández, dice que "hay que beber mucha agua para tener un problema", pero reconoce que hay cierta alarma social. Desde el pasado lunes, la Diputación de León abastece de agua en cisternas al pueblo. Este agua tampoco es potable y se debe de hervir antes de ser consumida.

Sea cual sea la procedencia de la contaminación, un joven que prefiere permanecer en el anonimato y que hasta hace unos meses se encargaba de velar por el agua antes de que los vecinos la consumieran reconoce que el servicio de la Junta de Castilla y León le dio un listado de los productos que debía echar al depósito. Eso fue hace dos años. Entre los productos figuran el polifosfato líquido, el sulfato de aluminio y el cloro. El segundo producto era "para reducir el hierro" del agua y el polifosfato para limpiar los filtros, explica.

Fue una vecina del pueblo, Mercedes, la que después de años con dolores de cabeza continuos y malestar general, envió el pasado noviembre al boticario de Astorga, a cuatro kilómetros de distancia, una muestra de agua recogida del grifo. "Estaba bebiendo veneno sin saberlo", dice. El médico le ha explicado que la ingestión de agua con arsénico durante más de cinco años puede causar cáncer de piel, de pulmón y trastornos graves en el aparato digestivo.

El Gobierno castellano-leonés está dispuesto a distribuir agua mineral en botellas por el pueblo hasta que se encuentre una solución. Se baraja fijar una nueva captación o realizar un enganche a la toma de Astorga, ambas soluciones serían lentas pero seguras.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de enero de 2008