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El Gobierno niega que haya crisis económica y llama al "optimismo"

Castells exhibe datos positivos y asegura que el consumo se mantiene

No hay crisis. Como mucho una desaceleración de la economía, pero de crisis, ni hablar. El Gobierno catalán se esforzó ayer en transmitir este optimista mensaje después de que consumidores, comerciantes y otros sectores económicos hayan agitado el fantasma de la recesión económica con sus protestas por el aumento del paro, la elevada inflación y el encarecimiento de las hipotecas. "Hay síntomas de cambio de modelo económico, pero lo abordaremos de forma favorable", dijo en la reunión del Gobierno el consejero de Economía, Antoni Castells.

Nadal: "No creceremos el 3,8%, pero nos mantendremos en torno al 3%"

El Gobierno quiere paliar con obra pública la crisis de la construcción

El Gobierno no quiere que cale el pesimismo, menos aún en vísperas electorales y cuando el malestar por las infraestructuras continúa latente en Cataluña. Por esta razón, el consejero de Economía y la titular de Trabajo, Mar Serna, presentaron sendos informes en la reunión del Gobierno que ensalzan las supuestas bondades de la economía catalana. Los resumió Joaquim Nadal al término de la reunión: "La economía catalana depende menos de la construcción que otras comunidades: esta diversificación permitirá hacer frente a los problemas". Y llamó a afrontar 2008 con "optimismo".

El Gobierno no ahorró en cifras para imprimir optimismo y negar cualquier atisbo de crisis, al igual que viene haciendo el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Recordó Nadal que 2007 se ha cerrado con 60.000 afiliados más a la Seguridad Social y que el crecimiento de la economía sigue bastante sólido. "Ya no hablaremos de crecimientos anuales del 3,8% como ahora, pero nos mantendremos en torno al 3%", aseguró Nadal.

El consejero obvió citar datos claramente negativos, como la inflación, que se ha situado en el 4,3%, el nivel más alto desde 1995. Sí admitió que el paro ha crecido; de hecho, alcanzó en diciembre niveles no registrados desde 2002.

Consciente de que no existen fórmulas mágicas, el Gobierno catalán aplicará lo que ha venido defendiendo hasta ahora el Departamento de Economía: se apuntalará el sector de la construcción con un aumento de la obra pública y de la edificación de vivienda protegida. "Tomaremos todas las medidas para favorecer la implantación de nuevas actividades económicas y promocionar la formación y actividades de alto valor añadido".

De momento, el parón económico no afectará a los presupuestos del Gobierno. Después de que 2007 acabara con un recorte de gastos para paliar el menor nivel de ingresos por impuestos derivados de la construcción, Castells no prevé nuevos reajustes. "No es necesario apretarse el cinturón", resumió Nadal, quien recordó que esto ya se hizo el año pasado.

También hubo mensajes para tranquilizar a las patronales del pequeño comercio, preocupadas por el "alarmismo" que se ha generado en torno a la actual situación económica. "Durante las fiestas navideñas ha habido un aumento razonable del consumo y una actividad comercial positiva", aseguró Nadal, quien se mostró confiado en que la tendencia se mantendrá en las rebajas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de enero de 2008