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La entrega de los rehenes de las FARC termina en un fiasco

Colombia dice que la guerrilla no tiene a Emmanuel, el hijo de Clara Rojas

La rocambolesca operación organizada por el presidente venezolano, Hugo Chávez, para recoger a tres rehenes que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) habían prometido entregar concluyó el lunes en un fiasco, con el Gobierno colombiano y la guerrilla marxista culpándose mutuamente del fracaso.

Hablando en nombre de las FARC, Chávez acusó a las autoridades colombianas de impedir la entrega de las políticas Consuelo González y Clara Rojas, así como el hijo de ésta última, con "intensas operaciones militares" en la zona. El presidente colombiano, Álvaro Uribe, rechazó tajante las alegaciones, acusó a las FARC de mentir y esgrimió su "hipótesis" sobre la suspensión de la entrega: en realidad, la guerrilla no tendría consigo al pequeño Emmanuel, que Clara Rojas tuvo en cautividad, y que, según informaciones de los servicios de inteligencia, fue separado de su madre en 2005.

El mazazo para las familias de Consuelo González y Clara Rojas, secuestradas hace seis años, llegó el 31 de diciembre, cuando, faltando cinco minutos para que se cerrara el aeropuerto de la ciudad colombiana de Villavicencio, centro de las operaciones, cuatro de los aviones que llegaron desde Venezuela para "rescatar" a González y a Rojas regresaron sin ellas a Caracas. En la capital venezolana aguardan desde hace días sus familias, las primeras fichas que movió Chávez en este ajedrez.

El domingo 30, las FARC enviaron un comunicado a Chávez anunciando la suspensión de la entrega, con la que el presidente venezolano esperaba rehacer su imagen internacional. Las condiciones de seguridad, dijeron, imposibilitaban la operación.

"Los terroristas de las FARC no tienen excusas. Siempre han utilizado la mentira y el engaño", respondió Uribe, que el lunes llegó a Villavicencio, donde permanecen cuatro helicópteros venezolanos. El presidente colombiano insistió en que en la zona sur del Guaviare, donde las FARC arrebataron sus tierras a los indígenas Nukak Maku, no ha habido operaciones militares en las últimas dos semanas.

Tras reunirse con los delegados internacionales que iban a supervisar la entrega y con el ministro de Exteriores venezolano, Nicolás Maduro, Uribe anunció que había aceptado la propuesta de despejar un corredor para la salida de los rehenes. Desconociendo que esa propuesta había partido de su propio ministro, Chávez se mofó ayer de Uribe y le calificó de "mentiroso". Además, le acusó de "dinamitar la tercera fase de la operación" con sus dudas sobre la suerte de Emmanuel, si bien añadió: "Si eso fuera cierto, las FARC quedarían muy mal paradas".

A pesar de sus arremetidas, Chávez felicitó el año a Uribe y no quiso hablar de fracaso. "La operación no ha terminado, entra en una nueva etapa. Mientras no seamos expulsados de Colombia, seguiremos esperando".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de enero de 2008