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Más aceite, pero menos jornales

La mecanicación del olivar reduce en un 13% el empleo y abarata los costes

Vareadores mecánicos, vibradores autopropulsados, tractores con brazo telescópico, picadoras de ramas, sopladoras, recogedores de aceitunas con carga frontal o lateral... La mecanización avanza de modo imparable en la agricultura buena de prueba de ello es la campaña olivarera cuyo inicio se ha generalizado esta semana en Andalucía. Con la ayuda de las subvenciones públicas, los olivareros están realizando inversiones millonarias para modernizar sus sistemas de producción a sabiendas de que van a aminorar sus costes al menos un 30%. El efecto inmediato de esa mecanización es la disminución de la mano de obra en el campo, que cada año sufre una importante sangría en la pérdida de activos.

Andalucía va a tener esta campaña la tercera cosecha de aceite más alta de su historia, con un 17% más que la campaña anterior y un 26% por encima de la media de las campañas 2002 a 2005. Sin embargo, el mensaje que ha venido transmitiendo desde las instituciones públicas y las organizaciones sindicales y empresariales era que no hacía falta más mano de obra en los tajos a consecuencia de la mecanización de las explotaciones agrarias. Sólo el aumento de la superficie de olivar en Andalucía, en torno al millón y medio de hectáreas -un 35% más que hace 20 años-, compensa en parte la pérdida de activos en el campo. Pero aún es insuficiente. Si hace cinco años, para una producción de 332.000 toneladas de aceite en Jaén se necesitaron 6,8 millones de jornales, en esta campaña la producción es de 545.000 toneladas (un 39% más), y los jornales necesarios, 9,2 millones (un 26% más). Es decir, hay un 13% de desfase entre el aumento de la superficie y el empleo generado.

"La introducción de maquinaria en los tajos se nota fundamentalmente en que cada vez se recorta más la duración de la campaña de recogida de la aceituna", señala Agustín Rodríguez, secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) en Andalucía."La mecanización es especialmente rentable en el olivar intensivo de campiña, y menos en el tradicional o de sierra", señala Pedro Antonio Melgarejo, de la cooperativa Campoliva de Pegalajar (Jaén), que agrupa a 600 olivareros de la comarca de Sierra Mágina que recogen unos siete millones de kilos de aceituna al año.

El delegado de Agricultura en Jaén, José Castro, asegura que las inversiones en maquinaria agrícola han crecido el último año un 80%. A su juicio, la maquinaria ha ayudado a aumentar la productividad de muchas pequeñas explotaciones que, de otra forma, resultarían inviables. Castro sostiene que han sido decisivas las ayudas públicas para que los olivareros renueven sus sistemas de producción. Así están, por ejemplo, el plan Renove del Gobierno central para la sustitución de tractores de más de 15 años, o las subvenciones, de hasta el 40%, que otorga la Junta de Andalucía, a través de fondos comunitarios, para financiar la adquisición de maquinaria agrícola de los agricultores, con especial incidencia entre los menores de 40 años con el fin de frenar la pérdida de activos en el campo.

Buena prueba del peso del sector de la maquinaria agrícola lo representa la demostración internacional organizada a finales de noviembre por el Ministerio de Agricultura y celebrada en una finca de la localidad sevillana de Estepa. En la misma se presentaron hasta 70 máquinas diferentes empleadas en tareas de recolección, triturado de restos y tratamientos fitosanitarios. El último grito son los llamados quads, utilizados para tirar de los mantones llenos de aceitunas. El sindicato UGT ha advertido de la peligrosidad que entraña la utilización de esas motos por personas sin los conocimientos necesarios. Castro admite la necesidad de un plan de seguridad para que ese tipo de máquinas las utilicen solamente personal cualificado. Y es que la agricultura fue el sector en el que más aumentó la siniestralidad en el primer semestre del año, un 10,14%.

Una treintena de países participa en la exposición 'Tierras del olivo'

Una treintena de países de todo el mundo van a participar en la exposición Tierras del olivo, que inaugura mañana el Rey y que se prolongará hasta finales de abril en cuatro sedes distintas: Jaén, Úbeda, Baeza, en la provincia jiennense, y Baena, en Córdoba. La muestra es una iniciativa del Estado, la Junta y la Diputación de Jaén y está coordinada por la Fundación Legado Andalusí, que van a invertir más de 2,3 millones de euros en la organización de un evento que no tiene precedentes entre los países productores del Mediterráneo.

Tierras del olivo se articulará en torno a cuatro grandes espacios temáticos distribuidos en las diferentes sedes. En Úbeda podrá visitarse el titulado El olivo en la antigüedad clásica, mientras que el segundo, De la Edad Media al siglo XX se expondrá en Baeza. Por su parte, Jaén acogerá el espacio expositivo Tierras del olivo... presente y futuro, mientras que el dedicado a La cultura del olivo se ubicará en Baena. En total, los organizadores esperan más de 200.000 visitantes.

La intención del Gobierno andaluz y de la Diputación jiennense es que la exposición se convierta en una plataforma de mejora de la producción del olivo en Andalucía, España y el Mediterráneo y las demás zonas productoras mundiales. También se abordará el importante papel de los hombres y mujeres del campo, la literatura, la gastronomía, la tecnología, la economía, la cultura, la tradición, la modernidad y el futuro, así como, sus aplicaciones en la medicina o la cosmética. Se presentarán las perspectivas que tiene este sector en la actualidad a nivel autonómico, nacional e internacional y las ventajas que plantea la agricultura ecológica.

Paralelamente se han organizado un buen número de actos culturales, entre ellos actuaciones de Estrella Morente, de la Orquesta Sinfónica de Málaga o el espectáculo Andaluces de Jaén.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de diciembre de 2007

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