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Entrevista:BRIAN DE PALMA | Director de cine

"En EE UU no hay muertos en los telediarios"

Nueva York
El cineasta estadounidense estrena su última película, 'Redacted', un falso documental sobre la guerra de Irak que lo ha embarcado en un agrio enfrentamiento con su productora por la censura de algunas de sus imágenes.

Con su cine crudo, violento y entregado al juego visual, Brian de Palma (Nueva Jersey, 1940) lleva años instalado en el corazón de la controversia. Su último filme, Redacted, que hoy se estrena en España, se une a la larga lista de títulos polémicos -Los intocables, Carrie, Scarface- de este director inclasificable, compañero de generación de Scorsese, Coppola y Spielberg.

La cinta se cierra con imágenes reales de víctimas de la invasión

El comentarista ultraconservador Bill O'Reilly ha pedido el boicoteo del filme

Despanzurrando sin complejos todo su sobrepeso sobre un sillón, De Palma, con zapatillas de deporte, pantalones y camiseta de paño no aptos para amantes de la moda, recibe a EL PAÍS en un hotel neoyorquino. No está de buen humor. Lleva semanas enzarzado en una disputa con Magnolia Pictures, la productora de Redacted, por la supuesta censura que ha sufrido una película que aborda la violación y asesinato de una niña de 14 años y su familia a manos de los soldados estadounidenses durante la invasión de Irak.

La cinta, que muestra la crudeza de una guerra que los informativos estadounidenses ofrecen sólo de forma edulcorada, se cierra con imágenes reales de víctimas, a las que la productora ha cubierto el rostro con bandas negras pese a la oposición de Palma. La mañana de la entrevista, el director acababa de recibir la oferta de terminar con la disputa pagándole a la productora los cinco millones de dólares (3,4 millones de euros) que ha costado la película.

Para entender la sorprendente propuesta, sobre la que el cineasta se limita a decir "yo no tengo ese dinero, ya veremos cómo acaba esto", hay que dar marcha atrás en el tiempo. Concretamente dos años. "La productora me ofreció cinco millones de dólares para rodar lo que me diera la gana en vídeo de alta definición [HD]. Fue entonces cuando leí que unos soldados habían violado a una niña iraquí y me recordó a mi filme sobre Vietnam, Casualties of war [narra un hecho también basado en una historia real]. Me asustó pensar que ese episodio volvía a repetirse, comencé a investigar y descubrí los blogs de los soldados de Irak, su lenguaje, sus vídeos, y así es como Redacted evolucionó", explica el autor del filme que ganó el León de Oro al mejor director en el pasado Festival de Cine de Venecia.

Contrario a la guerra de Irak y a la política del presidente George W. Bush -"anda matando gente con mis impuestos"-, no le importó que la película se transformara en una reflexión sobre la invasión y sus consecuencias. "Quería filmar un documental utilizando imágenes reales, pero la productora siempre me ponía pegas por cuestión de seguros. Por eso acabé haciendo un falso documental. Pero han violado el corte original. Magnolia Pictures sabía que las fotos con las que se cierra el filme eran reales, teníamos los permisos de los fotógrafos y ahora salen diciendo que también necesitamos las autorizaciones de los muertos. ¿Desde cuándo las víctimas firman permisos?", protesta airado.

De Palma considera fundamental enseñar a las víctimas. "La guerra de Irak podría pararse si se mostrara cada día a sus muertos. En Vietnam ocurrió". No le importa que hayan pasado más de tres décadas y que quizás la sobresaturación de imágenes del siglo XXI sea incapaz de producir el mismo efecto que provocaba una sola foto en los años setenta. "En Estados Unidos la violencia sólo se ve en la ficción. Pero en los telediarios no hay muertos, la violencia se muestra con cuentagotas. Nos venden una guerra que no tiene nada que ver con la realidad y mientras, la gente vuela por los aires. Por eso las fotos de Abu Ghraib impresionaron. Por eso hay que mostrar las fotos como son".

Curiosamente, en Redacted, al contrario que en otras de sus películas, la violencia no es excesivamente sangrienta, pero se mastica con cada movimiento de cámara y en cada diálogo. Sin duda,más de lo que muestran las noticias y suficiente para que el ala más conservadora de EE UU hable de "atrevimiento antipatriota". El comentarista ultraconservador Bill O'Reilly ha pedido el boicoteo del filme y ha llamado a organizar protestas frente a los cines en apoyo a las tropas. "Ese malvado y su malvada película tendrán un efecto muy claro. Imaginen a musulmanes llenos de odio viendo cómo unos soldados americanos violan a una iraquí. Si sólo uno de ellos entra en la lucha, la culpa será de Brian de Palma", ha dicho el comentarista del Canal Fox. Al director, el comentario, repetido en otros foros conservadores, no le despeina. "Ya sabía que cualquier representación negativa de la guerra de Irak iba a ser criticada. Pero yo me he limitado a reflejar cómo los propios soldados se dibujan a sí mismos a través de Internet. Todo lo que no vemos en la prensa porque está demasiado higienizada lo podemos ver online".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de noviembre de 2007