Reportaje:

El poder local, cosa de hombres

La ley de igualdad eleva al 39% el porcentaje de concejalas, pero sólo un 15% es alcaldesa - Ellas dirigen las carteras sociales, y ellos, Hacienda y Urbanismo

Poder y dinero siguen siendo cosa de hombres. La paridad no basta para conseguir la igualdad, si no véase lo ocurrido en las últimas elecciones municipales. Todos los municipios de más de 5.000 habitantes tuvieron que confeccionar listas electorales donde ninguno de los dos sexos tuviera una representación inferior al 40%. Y eso ha elevado siete puntos porcentuales el número de concejalas electas. Pero los núcleos de poder siguen en manos de los hombres y las carteras donde se mueve más dinero, también.

Un 78% de las concejalías de Medio Ambiente son 'masculinas' Los hombres sólo ocupan el 9% de las carteras de Igualdad

La cuota que impuso la Ley de Igualdad ha logrado que el 39% de las concejalías estén ocupadas por mujeres, pero los hombres tienen el 85% de las alcaldías (un porcentaje que apenas se ha movido desde las elecciones de 2003), presiden el 76% de las Juntas locales de Gobierno y el 74% de las vicealcaldías. A medida que el poder disminuye la participación femenina va apareciendo.

Hasta aquí en lo que se refiere a poder político. El segundo factor a tener en cuenta es el dinero, o sea, las concejalías con más presupuesto. Y de nuevo se observa cómo ésas también parecen un coto vedado para hombres. Es el caso de urbanismo, hacienda, empleo. Y una más, no tan tradicional, pero que se ha instalado con mucha fuerza: Medio Ambiente. Esta cartera cobra un poder excepcional porque ahora son preceptivos los informes de impacto ambiental para seguir adelante con obras de gran calado, desde retocar el centro de las ciudades hasta el trazado de grandes carreteras o la urbanización de las playas. Pues bien, los hombres se han instalado en estas concejalías con profusión: el 78% las dirigen ellos.

Pero he aquí otro caso singular, también en una cartera de las más recientes en la democracia, la de Igualdad. En estas concejalías reinan, sin que a nadie parezca extrañarle, las mujeres (91%). "La igualdad no es un asunto de mujeres, es una cuestión de justicia social y un principio regulador de la vida pública que afecta a todos", repitió ayer de nuevo la secretaria de Igualdad del Gobierno, Soledad Murillo, quien reclamó "un comportamiento democrático" por el que se exija a todas las concejalías, "a todos los alcaldes y futuras alcaldesas, que trabajen por el conjunto de la población. La igualdad no es nuestra especialidad". Ni la igualdad, ni los cuidados, ni la solidaridad, pero esos ámbitos son los que se han concedido tradicionalmente a las mujeres por una malentendida y quizá interesada atribución de género. La salud y los servicios sociales (61,6%), la educación (43%), la participación ciudadana (55%) son las concejalías donde los alcaldes colocan a las mujeres. La educación tendría aún un porcentaje mayor, pero en el estudio se ha incluido deporte en la misma cartera y el peso de lo hombres cobra ahí importancia.

Soledad Murillo lamentó ayer de nuevo que el PP haya recurrido esta ley precisamente porque impone unas cuotas de representación en las listas electorales. "Menos mal que la ley [de Igualdad] es intervencionista", dijo, a la vista de los datos que se presentaron. Y pidió "reflexión y exigencia". "Tenemos la obligación de mejorar estos datos, porque las mujeres aún no estamos en el núcleo duro de la gestión municipal, del poder, de la política. El 60% no es masculino, ni el 40% femenino", añadió.

El impacto de la Ley de Igualdad en las elecciones municipales lo ha estudiado minuciosamente la consultora Likadi para la Federación Española de Municipios y Provincias, en cuya sede se presentó ayer. Entre las conclusiones cabe destacar cómo la brecha entre la representación de concejales y concejalas ha adelgazado cinco puntos en los pueblos menores de 5.000 habitantes, que quedaban exentos de aplicar las cuotas de la Ley de Igualdad para las listas electorales. La directora del estudio, Isabel Alonso, opina que puede haberse producido un efecto "tirón", un contagio de los municipios grandes a los más pequeños, aunque advirtió que también aquí pueden influir las cuotas que algunos partidos se imponen a sí mismos para la confección de sus listas.

"La igualdad se gana ejerciéndola", dijo Alonso, en alusión a una frase similar que pronunció en su día la histórica diputada Clara Campoamor. Y en ese terreno son los partidos políticos los que tienen que aplicar voluntad de cambio para distribuir con justicia los puestos en sus listas electorales. Para empezar, la paridad impuesta por ley ha hecho disminuir notablemente la brecha que existía entre concejalas y concejales en todos los partidos. 10 puntos se ha disminuido en el PSOE e IU y 20 en el PP y el BNG. 35 puntos ha caído la del PNV y 22 la de CiU. La paridad, desde luego, influye en la cantidad.

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